Esta reseña podría empezar con “El maestro Hong Sangsoo lo hizo de nuevo…”, una frase muy usada en el periodismo cultural para fijar la genialidad de algún actor, director, cantante, etcétera, etcétera, y por supuesto, la pertenencia del cronista a alguna tribu selecta a donde dirige sus sesudas reflexiones. Pero además, tratándose del cineasta surcoreano, también se podría hablar de la reiteración de temas y formas, que sus detractores directamente definen en una línea tan corta como terminante: Siempre hace lo mismo.
Ni tanto ni tan poco. Antes de entrar en detalle es necesario señalar para los no iniciados las principales características del prolífico Hong Sangsoo, esto es, los largos planos fijos, el minimalismo en la puesta, la inmadurez de los personajes masculinos, los protagonistas que de una u otra manera está relacionados con el cine, su incomodidad con el mundo y la inseguridad emocional.
En The Day She Returns hay una famosa actriz (¿en sus cincuenta?) que vuelve como protagonista de una película luego de estar alejada del set durante varios años, en que se dedicó a criar a su hija.
La actriz está sentada en un restaurant, al lado de una ventana y frente a ella se ubican sucesivamente tres periodistas mujeres, que la entrevistan por su trabajo, para saber de su vida y por qué se alejó del cine durante tantos años.
Las periodistas casi no hacen preguntas -el espectador rápidamente podría desesperar preguntándose sobre de qué van a hablar en sus notas- y todas demuestran más interés en contar sus conflictos personales que sacarle alguna jugosa respuesta a la entrevistada.
La cámara fija registra la reiteración las consultas banales de las cronistas -con humor Hong deja en claro lo que piensa del sistema de promoción de las películas-, pero para ser justos, tampoco la estrella de la película queda bien parada. Se trata de alguien que se interesa liviana y amablemente por los problemas de las jóvenes mujeres, que repite una y otra vez la misma reflexión para las jóvenes generaciones, pero que parece más interesada en que la acompañen en sus ganas de tomarse una cerveza en ese restaurant alemán en donde están sentadas.
La famosa austeridad del realizador surcoreano bien podría justificar que la película terminará ahí, con lo que determinaría que sus fanáticos de su filmografía tendrían un arduo trabajo que seguramente incluiría como un resultado posible que con este film el maestro alcanzó un pico bien alto en el minimalismo que viene transitando título a título.
Pero hay un rulo, en donde todo lo que vio el espectador hasta ese momento es trasladado directamente a una especie de guion que la actriz escribe con la ayuda de su memoria inmediatamente después de las notas que le hicieron, un texto que va a ser nuevamente actuado en sus clases de teatro, que se podría concluir, retomó como una manera de quitarse el óxido.
Al repetir las entrevistas con la ayuda de una asistente de su profesora de actuación, se profundiza aún más si fuera posible, lo ridículo de los tres encuentros. Y sí, nuevamente se podría especular sobre que el realizador quiere dejar en claro la banalidad y la pérdida de tiempo sin ningún provecho. O profundizar sobre las capas de interés que van sumando las reiteraciones de situaciones y diálogos como en muchas de sus películas.
O con una malicia que después de ver muchas sus películas este cronista puede sospechar del director, todas esas horas que dedicó la actriz con extrañas que la fueron a interrogar pobremente sobre su vida y su arte, tranquilamente se les puede sacar provecho para afinar el don de la actuación.
O yendo un poco más allá, tal vez la hora y media que el espectador acaba de dedicarle a la película , se trató de un ensayo críptico de algún aspecto particularmente interesante de explorar para Hong. Apenas y solo eso.
THE DAY SHE RETURNS – Trayectorias
De Hong Sangsoo (Corea del Sur, 2026 – 84 Minutos)
Puede verse el domingo 19/4 a las 15.25 en Cinépolis Plaza Houssay Sala 4; martes 21/4 a las 14.35; viernes 24/4 a las 19.20 en Cine Teatro Alvear.





