Los últimos años han sido, entre muchas otras cosas, los del auge del Body Horror, ese subgénero del cine de terror donde el cuerpo, su funcionamiento o mal funcionamiento, sus transformaciones y mutaciones son el eje del relato. Podría decirse que ese auge (o el hype, como queramos llamarlo) se dio a partir del estreno de Titane de Julia Ducornau en el Festival de Cannes de 2021 donde se hizo nada menos que con la Palma de Oro, y estalló con el éxito de La sustancia de Coralie Fargeat, estrenada en el mismo Festival en 2024, donde obtuvo el premio al mejor guión y luego nominaciones al Globo de Oro y el Oscar. Por supuesto, el subgénero es mucho más antiguo, y si hay alguien que realmente lo puso en el mapa ese es David Cronenberg, quien trazó el plano ya desde sus primeros film en la década del 70, lo abandonó parcialmente para ahondar en terrores más psicológicos, y regresó triunfalmente a él con Crímenes del futuro (2022) estrenada (cuándo no) en el Festival de Cannes. 

Together: Juntos hasta la muerte, primer largometraje del australiano Michael Shanks, quien además es autor del guion, puede en buena medida caer en la categoría, pero sus horrores corporales no tratan de emular los de los films ya mencionados sino que siguen sus propios carriles. La pareja protagónica está conformada por Millie y Tim, interpretados por Alison Brie y Dave Franco, quienes a su vez son pareja en la vida real. La pareja de ficción, la de Millie y Tim, está en estado casi terminal, en parte por el desgaste y en parte por una experiencia traumática de Tim con la muerte de sus padres de la cual no puede recuperarse. Ninguno de los dos quiere admitirlo en voz alta y reconocer el hecho, aunque son bien conscientes de los síntomas. 

La pareja se muda a un pequeño pueblo porque ella consigue un trabajo como maestra en la escuela local y quizás también con la idea de darle algo de aire fresco y reparador a la relación. Una tarde salen de paseo por los bosques que rodean al pueblo, se pierden tras una tormenta y caen accidentalmente en una cueva donde se ven obligados a pasar la noche y beber el agua de una laguna subterránea. Cuando vuelvan a casa empezarán a notar extraños efectos que empiezan a invadirlos. Sobre todo la necesidad de sus cuerpos de estar juntos, al punto de intentar fusionarse entre sí. Literalmente. 

Together es a su vez, una fusión en sí misma. Un extraño híbrido de body horror, comedia negra, drama de pareja en crisis y hasta un toque de folk horror. Una mezcla que puede parecer improbable pero que de algún modo funciona. El aspecto de Body Horror da pie para unas cuantas escenas donde los cuerpos de ambos tratan de adherirse y formar una sola entidad, ya sea por el brazo, los labios o los genitales (una escena de sexo rápido en un baño público se pone muy dolorosa), Estos momentos pueden ser al mismo tiempo impresionantes, graciosos o embarazosos. Escenas que utilizan de manera bastante eficaz tanto los efectos prácticos como los efectos digitales de una manera (obviamente) orgánica. Aun así, se trata de un Body Horror amable, si tal cosa existe. La incomodidad es consustancial al subgénero, ya sabemos cómo reaccionamos físicamente cuando vemos un cuerpo sufrir en pantalla, pero el film, si bien apoya un poco el dedo en la herida, nunca llega a los extremos de otros exponentes. 

Este aspecto de horror corporal se presenta ya desde una primera escena con unos perros que recuerda un poco al inicio de El enigma de otro mundo (1982) de John Carpenter. Ya establecido el tono fantástico, el film se concentra en el drama de una pareja en crisis. Millie y Tim se despiden de sus amigos de la ciudad en una reunión y ahí ya se ve que las cosas entre ellos no están funcionando. Una vez mudados y establecido un verosímil fuerte vuelve a entrar el fantástico en todo su esplendor y el choque de ambos registros le sirve a también a Shanks para hacer un comentario irónico en su literalidad acerca de esos lugares comunes del romanticismo como la media naranja, el otro que te completa o la aspiración a estar juntos hasta que la muerte los separe. 

En la particular mezcolanza de Together entran muchas cosas que a priori uno pensaría que no encajan, pero Shanks se las arregla para que lo hagan. Desde los mencionados géneros y subgéneros, pasando por meditaciones acerca de la crisis de la mediana edad, alusiones al lado oscuro del New Age y citas explícitas al mito de las almas gemelas de Platón. Esto último suena algo pretencioso, pero no está de ninguna manera presentado de esa manera. Por el contrario todo los elementos del film parecen estar en función de hacer avanzar el relato, de entretener y de no tomarse nada demasiado en serio. Y esa es una de sus mayores virtudes

TOGETHER: JUNTOS HASTA LA MUERTE
Together. Dirección: Michael Shanks. Intérpretes: Alison Brie, Dave Franco, Damon Herriman, Mia Morrissey. Guión: Michael Shanks. Fotografía: Germain McMicking. Música: Cornel Wiczek. Edición: Sean Lahiff. Diseño de Producción: Nicholas Dare. Dirección de arte: Sam Jamieson. Origen: Australia, Estados Unidos. Duración 102 minutos:

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