El formato de película en episodios no es para nada nuevo en el cine de Jim Jarmusch. Por el contrario, el realizador norteamericano ha hecho ya varias películas con esta premisa empezando con Mystery Train en 1989 y continuando con Una noche en la tierra en 1991 y Coffee and Cigarettes, filmada a lo largo de varios años y completada en 2003. Más de dos décadas después y con un algunos largometrajes unitarios en el medio, Jarmusch hace una nueva, la cuarta, incursión en el formato con Padre madre hermana hermano, un film en tres episodios que se presentó en el Festival de Venecia donde ganó el León de Oro a la Mejor Película, nada menos que el premio mayor del certamen.   

Si en todos los casos anteriores cada film contenía un puñado de historias independientes, siempre había un denominador común. En Mystery Train era la ciudad de Memphis, un hotel y el fantasma de Elvis, en Una noche en la tierra se trataba de historias arriba de taxis en una noche en distintos puntos del planeta, mientras que en Coffee & Cigarettes, el mismo título ya daba la pauta de  la premisa: conversaciones, discusiones y divagaciones acompañadas de café y cigarrillos.

Padre madre hermana hermano no es la excepción a la regla. Hay un denominador común y nuevamente el título lo adelanta. Aquí se trata de historias de hermanos y de la relación entre sí y con sus padres. Relaciones que se caracterizan por la incomunicación, el extrañamiento o alguna clase de duelo. Y se despliegan en una reunión familiar, una visita, o un encuentro para definir qué hacer con los recuerdos materiales y también de los otros. 

En el primer episodio, “Padre”, dos hijos, Jeff (Adam Driver) y Emily (Mayim Bialik) van a visitar a su padre (Tom Waits) a su casa de campo en el estado de Nueva York. Ya desde el diálogo en la ida nos enteramos de que las visitas son muy esporádicas y que tampoco entre los hermanos hay una gran asiduidad. Una vez en la casa y reunidos padre e hijo, la reunión se desarrolla en una seguidilla de frases de cortesía, preguntas de rigor y observaciones triviales que nunca salen de la superficie, aquello que los anglosajones suelen llamar “small talk”. Lo que se hace bastante evidente en el encuentro es la distancia ya casi insalvable entre ese padre y sus hijos pero también un poco entre ambos hermanos. Una distancia que nadie se anima ya a romper.

El segundo episodio, “Madre”, transcurre en Dublín. Allí una escritora exitosa (Charlotte Rampling) recibe la visita de sus dos hijas, Timothea (Cate Blanchet) y Lilith (Vicky Krieps). Aquí los encuentros no solo son esporádicos sino rígidamente pautados una vez por año. Timothea es tímida y estructurada mientras que Lilith es más liberada e independiente, aunque en el transcurso veremos que su espontaneidad es un poco impostada.

Las situaciones de ambos episodios se asemejan pero a la vez se distinguen. El de Tom Waits en un padre averiado, que necesita la asistencia económica de sus hijos, por lo menos la de su hijo varón que es el que se muestra más dispuesto a colaborar con sus necesidades. La madre de Charlotte Rampling es todo lo contrario, una personalidad segura y dominante, y ahí la relación de poder y la dependencia económica se invierten, en particular con el personaje de Vicky Krieps.

En el tercer episodio, “Hermana Hermano”, Skye (Indya Moore) y Billy (Luka Sabbat) son dos hermanos afroamericanos que se reúnen en París tras la muerte accidental de sus padres. Billy es quien se encargó mayormente de los trámites y la disposición de los objetos y lleva a Skye de visita al departamento de su infancia ya vaciado, donde surgirán la nostalgia y los recuerdos. Este episodio se diferencia de los otros dos por la circunstancia y también porque las relaciones y las personalidades son muy diferentes de las otras. Billy y Skye tienen un vínculo que se revela de mucha confianza y cercanía y sus conversaciones pueden ir desde las anécdotas infantiles a sus experiencias con las drogas. 

En los dos primeros casos lo que prima es la incomodidad y la incomunicación mientras que el tercero es sobre el duelo, en su vertiente más literal. Los otros de alguna manera también trabajan con una suerte de duelo, aunque de una manera más lateral: el duelo por el padre que ya no es, por los hijos o los hermanos que ya no somos, por la relación que se perdió y continúa ahora en piloto automático. 

No obstante sus diferencias, los tres capítulos tienen elementos que se repiten en todos ellos a modo de guiño: un grupo de skaters, un reloj Rolex, gestos como el de brindar con agua (algo que se revela inadecuado para tal fin), y ciertas expresiones coloquiales que los personajes profieren para diferentes circunstancias. Se trata de tres historias distintas pero que también se parecen aunque transcurran en diferentes puntos del planeta (como un resabio de Una noche en la tierra). Su diversidad geográfica también da cuenta de la universalidad de las relaciones que retrata

Jarmusch se muestra nuevamente como un sensible cronista de la vida cotidiana, un maestro de la observación precisa y la distancia justa. En lo formal entrega hace un film sobrio y sin estridencias que acompaña el devenir de sus historias sencillas, donde el conflicto no es que no existe pero está contenido. El humor, también contenido, está basado en la ironía, la incomodidad y los diálogos que parece que dicen poco pero dicen bastante.

Así como en sus otras películas en episodios, hay en esta un elenco espectacular, algunos nombres habituales en la figura del realizador como Tom Waits y Adam Driver, algunas grandes figuras que hacen su debut en ella como Cate Blanchet, Vicki Kriepps y la inmensa Charlotte Rampling, y jóvenes valores como Indya Moore y Luka Sabbat. Jarmusch parece intuir que a las historias pequeñas, cotidianas, de gente común, a veces le sientan bien los relatos de corto aliento. El resultado es un gran film, poético y sutil, de uno de los pilares del cine independiente norteamericano. 

PADRE MADRE HERMANA HERMANO
Father Mother Sister Brother. Dirección: Jim Jarmusch. Intérpretes: Tom Waits , Adam Driver, Mayim Bialik , Charlotte Rampling , Cate Blanchett , Vicky Krieps, Indya Moore, Luka Sabbat. Guión: Jim Jarmusch. Fotografìa: Yorick Le Saux, Frederick Elmes. Música: Jim Jarmusch, Anika. Edición: Affonso Gonçalves. Diseño de Producción: Marco Bittner Rosser, Mark Friedberg. Origen Estados Unidos, Irlanda, Francia. Duración. 110 minutos.

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