Un extraño personaje irrumpe en un restaurante donde mucha gente está cenando y pasando la noche tranquilos, hasta que este sujeto empieza gritar como desaforado y los amenaza con hacer explotar todo si no lo escuchan atentamente. Lo cierto es que el sujeto es un viajero en el tiempo que busca un grupo de gente que está destinada a salvar el mundo. En ese restaurante está la gente que va a hacer eso en el futuro, pero justamente, el enviado del futuro ya ha estado en ese establecimiento varias veces y cada grupo que reclutó llegó hasta un determinado punto y fracasó, por eso asegura que va a volver una y otra vez hasta encontrar la combinación perfecta, al grupo adecuado. Pero por otro lado, en esta noche piensa que ya sabe quiénes son los miembros perfectos del grupo salvador.

Ah, el enemigo central del grupo elegido es una Inteligencia Artificial que amenaza con convertir a la humanidad en zombies o algo así.

Gore Verbinsky, que dirigió algunas de las entregas de Los piratas del caribe y Rango, entre otras producciones, vuelve con ésta historia disparatada que combina algo de 12 Monos, Volver al futuro y Hechizo del tiempo, todo esto para contar una historia altamente efectiva que Sam Rockwell se carga sobre las espaldas.

Lo que sigue después de la irrupción del protagonista (Rockwell) en el restaurante, son dos horas alucinógenas que van y vienen en el tiempo para contar todo.

El trayecto es un poco agotador, pero hay tantas ideas, tanto amor al cine, tantas referencias, que Buena suerte, diviértete, no mueras resulta un gran regreso de un director que llevaba diez años sin filmar nada.

BUENA SUERTE, DIVIÉRTETE, NO MUERAS
Good Luck, Have Fun, Don’t Die
. Dirección: Gore Verbinski. Elenco: Sam Rockwell, Juno Temple, Haley Lu Richardson, Michael Peña y Zazie Beetz. Guion: Matthew Robinson. Música: Geoff Zanelli. Fotografía: James Whitaker. Edición: Craig Wood. Distribuidora: BF París. Origen: Estados Unidos, 2025. Duración: 136 minutos.

Compartir