En 2021 una película salida poco menos que de la nada se volvió una especie de fenómeno. Nadie era una historia violenta que jugaba con a comedia protagonizada por un improbable héroe de acción, Bob Odenkirk, el actor que dio vida al abogado Saul Goodman en las series Breaking Bad primero y en Better call Saul, el spin off que para algunos espectadores superó a la serie de la que se independizó. Odenkirk es para todos una gran actor, pero hasta que llegó Nobody nadie se lo imaginaba metido en una película de acción pura sobre un ex agente de la CIA, infaliblemente letal, al que la circunstancias lo obligan a volver a poner en práctica en oficio de matar. Una y otra vez de todas las maneras posibles.
Después de esa película sorprendente, que de alguna manera se metía en la huella de la saga John Wick, la vida privada de su protagonista se vio sacudida por un infarto masivo del cual Odenkirk salió cómo nuevo y todas las dudas sobre la continuidad de Nobody, que se insinuaba con una escena insertada en los créditos finales, se diisiparon rápidamente cuando se anuncio que la aventura de Hutch Mansell (Odenkirck) tendría una segunda parte y acá llegamos en 2025, con el estreno de esa continuación.
En alegre montón el equipo creativo cambió la dirección de Ilya Naishuller por Timo Tjahjanto (Headshot), sumó guionistas y el resultado es una divertida segunda parte de una saga que no está de más repetir, nadie vio venir.
Con el mismo grupo de actores que sorprendió en la primera, la segunda parte juega muy cómodamente en ese estilo sin respiro y definitivamente desfachatado, que permite que funcione todo como un gran divertimento al que se suma a Sharon Stone en plan villana, lo que demuestra que sigue incendiando la pantalla cómo en las épocas de Bajos instintos.
NADIE 2
Nobody 2. Dirección: Timo Tjahjanto. Guion: Derek Kolstad y Aaron Rabin. Intérpretes: Bob Odenkirk, Connie Nielsen, John Ortiz, RZA, Colin Hanks, Christopher Lloyd, Sharon Stone. Origen: Estados Unidos, 2025). Duración: 89 minutos.





