Cuentan que Adrián Lakerman en su libro «Cómo pisar una cáscara de banana», que cuando se preparaba la producción de Bañeros 5, Emilio Disi fue consultado por la participación de Guillermo Francella en la nueva entrega, Emilio Disi contestó que no iba a participar porque «Guillermo está con el tema del prestigio».

Las notas de producción de Homo Argentum advierten que la nueva obra de trío Cohn, Duprat y Francella es ambiciosa y es real, en términos de producción está muy por encima de parámetros que se manejan en la actual coyuntura de la industria audiovisual argentina. Cohn y Duprat son a esta altura una marca registrada y su estilo es reconocible, se puede gustar o no de ellos como personas públicas pero sin duda está calara la misantropía de su mirada, que es una marca y hace que uno pueda sentirse más o menos cerca de sus distintas historias o criaturas. Un ejemplo claro de esto se puede ver en 4X4 la película que protagonizó Peter Lanzani junto a Dady Brieva y Luis Brandoni, que al ser reversionada por Hollywood (Locked, de David Yarovesky), se ve que alguien leyó y dijo «esto es demasiado», por lo que fue suavizada en sus aristas más salvajes.

Producir algo como Homo Argentum necesita capitales de afuera que permitan por ejemplo, si es necesario viajar a Europa, cómo ocurre en una de las historias. Cohn y Duprat tienen un pie en el mercado internacional y consiguen esos fondos.

Cuentan que interrogado por los directores sobre qué le gustaría hacer en cine, Guillermo Francella les dijo que a él le gusta el buen cine italiano y les indicó que vieran Los monstruos, Dino Risi y Los nuevos monstruos, de Dino Risi, Ettore Scola, Mario Monicelli como referencia de lo que tenía en la cabeza. Y así fue que ambos directores trabajaron cerca de cuarenta historias hasta depurar el listado y dejarlo en dieciséis. Una vez que se hizo esa escritura y reescritura, se volvieron a juntar con el actor (otrora capocómico) porque la idea era que él concentrara el protagonismo absoluto de la película. Allí está el afiche de promoción con los dieciséis personajes de Francella multiplicados hasta el infinito.

Desde la primera historia se puede decir que el universo de Cohn y Duprat está presente y a partir de allí Francella asume su papel de representación de la argentinidad al palo que prometen el título y el concepto. No hay que pensar que todo se remite a la mirada desencantada del universo de la dupla, porque Francella asume su papel de productor-socio de los directores y entonces, entre los personajes horribles, de doble moral y que son realmente aborrecibles aparecen otros más cercanos al universo del Francella de los bañeros o de las comedias familiares de la tele tipo De carne somos. Así que Francella además de asumir la responsabilidad de ponerse en la piel de los personajes de Cohn y Duprat, agrega un toque a lo Luis Sandrini que si da en el punto, se supone que tanto hace reir como llorar.

La película cuenta con algunas buenas performances, como las de Dalma Maradone, Migue Granados o Milo J, pero la omnipresencia de Francella marca todos los relatos. Algunas historias tienen mejores remates que otras y un dato menor pero curioso es que no todas las pelucas que usa el actor le quedan bien y por momentos el espectador puede pensar en que no estaría mal volver al Francella de las comedias más elementales, pero el tiempo ha pasado y el veterano actor fue definitivamente ganado por el tema del prestigio, entonces se puede atrever a interpretar un director -con claras referencias a Pedro Almodóvar-, para dejar sentada una posición sobre el cine de festivales o a un arbolito de una casa de cambio.

HOMO ARGENTUM
Dirección: Mariano Cohn. Guion: Andrés Duprat, Mariano Cohn y Gastón Duprat – Co Guionista: Horacio Convertini. Elenco: Gastón Duprat, Guillermo Francella. Origen: Argentina, 2025. Duración: 98 minutos.

Compartir