En una temporada que parece estar marcada por buenas películas de terror aparece La sustancia, una muestra de body horror impactante. Para el comienzo nos dan una intrigante secuencia en la que un huevo se divide luego de una inyección y aparece un igual al lado. ¿Qué estamos por ver?
Una conductora de televisión madura (Demi Moore), escucha que el director del canal donde trabajaba decidió que ya se pasó su tiempo, que se necesita alguien con más ímpetu, energía y juventud.
Elizabeth Sparkle, una despampanante Demi Moore, escucha esa especie de condena el día de su cumpleaños y sale aturdida a la calle. Su vida se ha convertido en una pesadilla y su futuro parece ominoso.
En eso anda pensando Elizabeth cuando toma su coche a toda velocidad y es embestida por otro rodado. El accidente no es fatal pero cambiará su vida. Cuando sale del hospital encuentra que el único enfermero que parece haberse preocupado por su estado dejó un número de teléfono en el bolsillo de su abrigo. Los tiempos se aceleran, el canal lanza la búsqueda de la nueva Elizabeth y la conductora veterana llama al número de teléfono y recibe una propuesta que no va a poder rechazar. Volver a ser joven, bonita, con ímpetu. Pero hay reglas que debe seguir.
Después de dudar acepta la oferta, debe pasar por un lugar misterioso para buscar la sustancia que la ayudara a ser otra aunque seguirá siendo ella. Al inyectarse Elizabeth da a luz una nueva versión de ella, abandona su cuerpo real y de adentro saldrá una versión mejorada que se llamará Sue (a cargo de la actriz Sarah Margaret Qualley).
Ambas son una y deben seguir las recomendaciones de quien provee la sustancia. Se alternarán en la vida real, una semana vivirá Elizabeth y otra semana Sue, la nueva versión de la conductora ganará el casting y todo el canal se pondrá a sus pies, desde el director (Dennis Quaid) hasta el último de los productores harán que todo sea cómodo para la nueva estrella.
Pero si delante de las cámaras todo es alegría, detrás empieza a gestarse el drama de manera sórdida.
Sue cada vez lo pasa mejor en la vida real y rompe las reglas que ambas debían seguir recordando siempre: que son una misma persona. Elizabeth va descubriendo las trampas de Sue cuyos resultados son daños inocultables en el cuerpo de la antigua estrella. El clima se vuelve opresivo, las transformaciones corporales truculentas, la degradación física y el ansia de perpetuarse de ambas terminarán reflejándose en el cuerpo de Elizabeth como ocurre en El retrato de Dorian Grey. El encadenamiento de tanto autocastigo desemboca en un baño de sangre como hace mucho no se ve en el cine.
La directora Corallie Fargeat es un nombre a tener en cuenta muy seriamente porque La sustancia recuerda a lo mejor de David Cronenberg, el body horror sigue vivo.
La película recordó a muchos lo que logró la francesa Julia Ducournuar en Crudo. Y claro, hay que saludar a Demi Moore que está de vuelta y a Sarah Margaret Qualley, que ya es una estrella de la que se pueden esperar grandes cosas.
LA SUSTANCIA
“La sustancia”. Título original: “The Substance”. Guion y dirección: Coralie Fargeat. Elenco: Demi Moore, Margaret Qualley, Dennis Quaid, Hugo Diego Garcia, Phillip Schurer, Joseph Balderrama, Oscar Lesage, Gore Abrams y Magtthew Géczy. Fotografía: Benjamin Kracun. Edición: Jérôme Eltabet. Música: 000 Raffertie. Origen: Francia-Estados Unidos-Reino Unido, 2024. Duración: 140 minutos.





