La tercera República francesa se instaló luego de décadas de agitación política -que se iniciaron en 1789-, épocas en las que pasaron distintos intentos de gobierno, sueños imperiales y proyectos de lo mas variados que, dicho sea de paso, terminaron haciendo rodar bastantes cabezas. Madamme Violet (Alexandra Lamy) llega a un pueblo de la campiña francesa para hacer cumplir la ley de enseñanza obligatoria impuesta por el gobierno central. Lo que queda claro enseguida es que a casi un siglo de la revolución, en buena parte del territorio francés las ideas de libertad, igualdad y fraternidad no han llegado.
Violet carga con un turbulento pasado político y la desconfianza de sus jefes. Ya en el comienzo se ve a un burócrata indicándole sus ordenes y dejándole en claro que está ingresando a un territorio hostil.
La llegada de la maestra es sencillamente una bomba para el pueblo rural, empezando por el alcalde que la recibe con cierta amabilidad indicándole sus funciones pero advirtiéndole que no hay mucho interés en esa zona rural de permitir que sus hijos vayan a la escuela, en tanto la percepción general es que si se capacitan abandonarán el lugar, es decir, la modernización que promete la maestra es vista por la gente del pueblo como una amenaza a su estilo de vida.
Por supuesto que a medida que avanza el relato, la docente va logrando que algunas de las autoridades se acerquen a ella y asó lograr que le construyan una escuela, después de haber empezado en un cobertizo.
Se trata del enfrentamiento entre las decisiones de un gobierno lejano a la vida de sus ciudadanos y los hechos, en lo que aquí llamaríamos el territorio.
Madame Violet se inscribe en una tradición de cine francés bastante reconocible, un naturalismo muy asentado en su historia tanto literaria como cinematográfica que seguramente muchos extrañan.
En ese sentido el film de Eric Besnard habla de una historia pequeña para abarcar algo más universal que como plus, rebota en el presente.
Las grandes actuaciones y la belleza de las imágenes remiten a lo más clásico del cine francés pero a la vez, logra momentos de emoción a pesar de tanto academicismo.
MADAME VIOLET
Louise Violet. Dirección y Guion: Eric Besnard. Interpretes: Alexandra Lamy, Gregory Gadebois, Jerome Kirvher. Música: Christophe Julien. Fotografía: Laurent Dailland. Origen: Francia, 2024. Duración: 109 Minutos.





