Entre las múltiples formas de producir una película, se encuentra el crowdfunding -financiamiento colectivo a través de numerosas personas que aportan una pequeña suma de dinero- que el escritor Hernán Casciari puso en práctica en Argentina a través de la editorial Orsai con la trasposición al cine de la novela de Pedro Mairal al cine de La uruguaya, que dirigió Ana García Blaya en 2022.
La muerte de un comediante es el segundo film producido de manera colectiva pero esta vez es un guion original del actor Diego Peretti, que además debuta como realizador.
Bombín es un personaje de historieta, dicho con más propiedad, de un comic book. Un personaje con aires a las historias de Tintín, investigador que recorre el mundo pero que reside en Bruselas que es la capital mundial del cómic.
Juan Debré (Peretti) es el actor argentino que da vida a Bombín y se encuentra grabando la última temporada, a la vez que está luchando con una enfermedad que lo tiene acorralado.
Ficción y realidad corren de manera paralela hasta que se funden en un mismo relato, cuando Debré emprende un viaje a Bruselas para encontrarse con el creador de Bombín.
Debré y Bombin se unen en un terreno confuso donde realidad y ficción son lo mismo. O todo lo contrario.
Estéticamente la película es inobjetable y se hace fuerte en su puesta en escena elegante, con guiños al mundo de la historieta y por momentos un aire cercano a la obra de Jorge Luis Borges.
Filosofía e historieta se fusionan y quizás por momentos el relato se vuelve algo solemne, cuando en realidad hubiera mejorado con algo más de ligereza. Peretti encarna al comediante Bombín con solvencia pero con excesiva gravedad.
LA MUERTE DE UN COMEDIANTE
Dirección: Diego Peretti, Javier Beltramino. Guion: Diego Peretti. Fotografía: Gustavo Biazzi. Edición: Anabella Lattanzio. Elenco: Diego Peretti, Malena Villa, Haneul Kim, Marioska Fabián Nuñez, Eric Bier. Distribuidora: Moving Pics. Origen: Argentina/Bélgica, 2025. Duración: 106 minutos.





