A partir de la década del 90, una nueva generación de directores argentinos de cine de terror fue haciéndose un lugar con intentos absolutamente independientes y hasta caseros, como los de la influyente saga Plaga Zombie. Luego continuaron paulatinamente haciendo crecer el género en el país, en una progresión que tiene su punto culmine, hasta ahora, con el enorme éxito de Cuando acecha la maldad de Demian Rugna en 2023. En el medio, unos cuantos de esos mismos realizadores exploraron la opción de producir localmente películas en inglés para el mercado internacional. Entre ellos el propio Rugna con The Last Gateway (2007) o Pablo Parés (uno de los creadores de Plaga Zombie) con Jennifer’s Shadows, co-dirigida junto Daniel de la Vega (otro de los precursores desde aquellos años), protagonizada por una estrella de Hollywood como Faye Dunaway junto a intérpretes argentinos como Nicolas Pauls y Duilio Marzio. Esta vertiente continúa y el último exponente en llegar a las salas es Hazte la muerta, o Play Dead, tal es su título internacional.
El director, Carlos “Charly” Goitia, ya tiene experiencia en este modelo porque participó previamente dirigiendo segmentos de tres películas de terror en episodios en coproducción con Nueva Zelandia. Hazte la muerta es su primer largometraje íntegramente dirigido por él y es además una historia unitaria ambientada en los Estados Unidos, con personajes norteamericanos y nuevamente en coproducción con Nueva Zelandia .
La protagonista casi excluyente es Alison, interpretada por Paula Brasca, una presencia recurrente en el terror argentino en películas como La valija de Benavidez (2016) de Laura Casabé, El eslabón podrido (2016) de Valentín Javier Diment y Los olvidados (2018) de Luciano y Nicolás Onetti. Alison es una joven que se despierta en un sótano desconocido. No sabe cómo llegó hasta allí pero es evidente que fue víctima de un secuestro. En el mismo lugar yacen junto a ella los cuerpos de otras mujeres presumiblemente muertas. Pronto se dará cuenta que quien la trajo hasta allí cree que ella también lo está. Al rato aparece en el sótano el secuestrador, un tipo enorme que lleva el rostro cubierto con una máscara (Damián “Pleitto” Castillo) y se lleva uno de los cuerpos mientras Alison finge estar muerta. Alison sabe que en algún momento vendrá por ella y que tiene que usar su (leve) ventaja en un muy escaso tiempo para escapar de allí antes que su simulacro se convierta en realidad.
La de Hazte la muerta es una propuesta minimalista, Pocos personajes, una sola locación, muy pocos diálogos (el primero recién aparece a los 15 minutos), una premisa simple en una duración concisa de poco más de una hora. En ese marco el film de Goitia va directo al punto logrando una tensión sostenida, sobre todo en su primera mitad. Se trata de un objetivo concreto que es la supervivencia y el relato se ciñe al mismo con eficacia.
Un acierto es la construcción de los protagonistas. Alison se diferencia bien de otras víctimas frecuentes del género, que actúan de manera atolondrada y con exasperante estupidez, mientras se dirigen derecho a las manos de sus victimarios como polillas a la luz. Por el contrario, Alison no tarda mucho en darse cuenta lo que tiene que hacer si pretende seguir viva y actúa con inteligencia, demostrando ser un personaje con recursos, algo que facilita que el público pueda acompañar con interés sus avances y sufrir cada vez que está a punto de ser descubierta.
El otro personaje importante es el asesino sin nombre, con una apariencia imponente a lo alto y a lo ancho, de caminar lento y pesado, maneras brutales, silencio imperturbable, con una máscara que le oculta el rostro y que remite al Leatherface de The Texas Chain Saw Massacre (1974). Un personaje bien típico de los slasher films, con una motivación que tiene que ver con una puesta en escena en relación a su pasado. Esta última también una referencia al film de Tobe Hooper como gran referencia. Aún así, se trata de un film medido a su manera. Donde otros hubieran optado por un gore más desaforado, el realizador prefiere contenerse y mostrar solo lo necesario.
El film también tiene sus problemas. Una banda sonora demasiado intrusiva, con una música y efectos de audio que subrayan, un doblaje algo artificial, ciertos giros convenientes de guión o alguna vuelta de tuerca que puede parecer forzada. Pero todo esto no disminuye el interés ni hace menos satisfactoria la experiencia. Su corta duración le juega a favor y Goitia sabe cómo administrar los medios a su disposición para entregar un film pequeño pero sólido.
HAZTE LA MUERTA
Play Dead. Dirección: Carlos «Charly» Goitia. Intérpretes: Paula Brasca, Damian «Pleitto» Castillo, Marta Quarleri, Catalina Motto. Guión: Gonzalo Mellid, Camilo Zaffora. Fotografía: Luciano Montes de Oca. Dirección de Arte: Paola Tolosa. Producción: Michael Kraetzer, Nicolás Onetti, Sayf Aram, Kenneth A. Bressers, Carlos Goitia. Origen: Argentina, 2025. Duración: 71 minutos.





