Hubo un tiempo que fue hermoso y las películas de Woody Allen se estrenaban puntualmente en la Argentina, en donde el director era celebrado como en pocos lugares del mundo. Pasó mucha agua bajo el puente y la figura del realizador fue perdiendo cierto lustre e importancia por razones extra cinematográficas que tenían que ver con su vida personal. Lo cierto es que en la actualidad las películas de Allen no consiguen productores en Estados Unidos y el director, que ya carga con unos cuentos años, aún así en los últimos años salió a filmar por el mundo con suerte dispar.
En este estado de semi paria y a la vez libertad para hacer lo que se le canta, las películas de Allen no requieren de largos casting porque elige actores que sabe que van a funcionar, sigue con el mismo equipo técnico desde hace décadas y las historias las saca de un cajón donde suele tener papeles con argumentos.
Golpe de suerte en París puede ser una de las últimas películas que entregue el neoyorquino pero la buena noticia es que no perdió el toque como director y que su mirada sobre el mundo es tan desencantada como siempre. Allen se alejó mucho de la comedia de los inicios y sus películas más recientes son cuentos morales con sabor amargo pero estilo leve.
Dos amigos del liceo se encuentran en una calle de París, Fanny (Lou de Laâge) es joven bella, elegante y sexy, y su ex compañero Alain (Niels Schneider) es joven, pintón, bohemio y está en París escribiendo una novela. Alain le dice en ese encuentro que estaba locamente enamorado de ella en el Liceo, ella le cuenta que está casada con Jean (Melvil Popupad, el de Pequeña flor de Santiago Mitre) y así empieza la cosa.
Que fácil lo hace la vieja escuela del cine, en diez minutos ya sabemos de qué va lo que estamos viendo. Además, todos actúan bien y enseguida nos damos cuenta que el marido es un ser abyecto y queremos que los enamorados terminen juntos. Como ocurría en Crímenes y pecados, lo que nos espera es la confirmación de que el mundo es horrible pero que además somos hojas en la tormenta o una pelota que puede caer de un lado o del otro de la red como ocurría en Match Point. La película tiene algunos clichés perdonables, como la boardilla de los amantes, pero se lo perdonamos porque filma París de manera hermosa.
Fanny se deja llevar por la pasión, el marido se deja llevar por los celos y de ahí en más solo nos queda a ser testigos de lo que la suerte les depara a los personajes de la historia,
El cine de Allen es liviano de ver, las ideas, por más repetidas que parezcan, siguen haciéndonos cosquillas en el cerebro. Se lo va a extrañar a Woody cuando ya se quede en NY y se dedique a tocar el clarinete en su bar preferido y a ver beisbol en la tele.
GOLPE DE SUERTE EN PARÍS
Coup de chance. Francia-Reino Unido/2023. Guion y dirección: Woody Allen. Elenco: Lou de Laâge, Niels Schneider, Valérie Lemercier, Melvil Poupaud, Grégory Gadebois, Guillaume de Tonquédec y Elsa Zylberstein. Fotografía: Vittorio Storaro. Edición: Alisa Lepselter. Duración: 96 minutos.





