Cuando Alfred Hitchcock estrenó Psicosis, el realizador que pidió al público que no contara el final de su nueva película y de paso revolucionó la manera en que se proyectaban. Nada de cine continuado, los que salían no le contaban nada a los que estaban por entrar.

Ahora el director Alejandro González Iñárritu, junto con los estudios Warner Brothers, los que piden que no se revele nada del argumento de Digger para no arruinarle al espectador lo que el director preparó esta vez.

Como no somos pasadores de quiniela, vamos a evitar hablar de números, de la cantidad de millones que costó hacerla o de los millones que se supone debería recaudar y esas cuestiones que sólo le importan a los que ponen la guita.

Tom Cruise terminó la serie de películas sobre Misión Imposible, fue decretado el salvador del negocio cinematográfico por Steven Spielberg y recibió un Oscar por su trayectoria, lo cual por supuesto es justo pero remarcaba la injusticia de que a pesar de ser protagonista de distintas películas como Nacido el 4 de Julio o Magnolia nunca haya ganado uno por mérito propio.

Lo cierto es que el bueno de Tom se puso a buscar un director de prestigio para su salida del cine de acción. Uno que fuera ganador Oscars y con fama de transgresor, por decir lo mínimo. Así fue como el héroe de películas taquilleras se entregó a los designios del mexicano González Iñárritu, con quien trabajó junto a cuatro guionistas para crear, al menos en apariencia, una sátira mordaz sobre estos tiempos en los que vivimos.

Digger (Tom Cruise) es un millonario dueño de una gran empresa petrolera que recibe una pésima noticia: uno de sus pozos ha sufrido un accidente del cual se puede decir que se desprenden varias catástrofes sucesivas y Europa está a punto de ser arrasada.

El petrolero es un anciano déspota y engreído que tiene a todo el mundo agarrado de las pelotas -como diría Donald Trump-, y junto al presidente de los Estados Unidos trata de dominar la narrativa correcta en que el mundo debe enterarse de lo que se viene.

Durante media hora asistimos a una historia y un tono como la del Dr. Insólito, la histórica película de Stanley Kubrik, pero en clave dos veces más farsesca. Es en esos momentos, cuando el espectador empieza preguntarse qué es eso que está viendo, hay un giro claramente incómodo. Nada de lo que estábamos viendo es lo que parecía y hay que acomodarse a lo que de repente estamos presenciando.

Contar demasiado del dispositivo narrativo es arruinarle al espectador el juego que Iñarrirtu y Cruise proponen. Los que son seguidores del director van a sentirse en casa, mientras que los que lo odian van a tener razones para seguir pensado como siempre.

Iñarrirtu apela a llenar el relato de texturas, a dar su ideas sobre el mundo, a sermonearnos un poco, pero también juega a ser Fellini.

Cómo experiencia cinematográfica, Digger no va a dejar a nadie sin opinar, para bien o para mal. Claro está, nosotros estamos a favor de que Tom Cruise siga haciendo cine, pero lamentamos que lo haga sumándose al prestigio de un director tan vende humo. De todas maneras, nadie puede decir que la película sea un total desastre y hay algo en su desmesura que nos simpatiza mucho más que la mayoría de sus películas. Incluso nos animamos a decir que muchos van a querer verla más una vez.

DIGGER
Dirección: Alejandro González Iñárritu. Guion: Alejandro González Iñárritu, Nicolás Giacobone, Alexander Dinelaris Jr., Sabina Berman. Intérpretes: Tom Cruise, Riz Ahmed, John Goodman, Sandra Hüller, Jesse Plemons, Sophie Wilde, Emma D’Arcy. Música: Cosmo Sheldrake. Fotografía: Emmanuel Lubezki. Origen: Estados Unidos, Reino Unido, México/2026. Duración: 129 minutos

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