En 2021 Toia Bonino se hizo con el premio al Mejor Cortometraje Argentino en el Festival de Mar del Plata con Engomado. Aquel corto de 15 minutos firmado junto a Marcos Joubert mostraba la vida cotidiana de Marcos Jouvert, quien, privado de su libertad y gracias a un celular facilitado por quien entonces era su novia, documentaba en primera persona la vida en la cárcel. Plata o mierda, ahora en formato de largometraje, es la continuación/ampliación de aquella propuesta.
Filmada nuevamente a cuatro manos, el proyecto cuenta con la necesaria e inevitable división de tareas que tiene a Marcos registrando las imágenes dentro del penal y a Toia haciéndose cargo de la edición de ese material que Marcos le va mandando, a la vez que Toia va haciendo pedidos, sugerencias y aportes varios.
Esa posibilidad de observar desde adentro la vida cotidiana desde el punto de vista de alguien que efectivamente está viviendo allí, ofrece una perspectiva única acerca de lo que significa la vida en una institución de encierro, y hace que el documental efectivamente no se parezca a ningún otro de los que abordaron el tema. Pero quedarse en eso, con la idea (que sin dudas es atractiva) de sentirse un poco como estar espiando algo a lo cual no se suele tener acceso, sería meramente un gancho para atraer la curiosidad y el morbo. Pero el documental de Bonino y Jouvet es bastante más que eso.
En principio Plata o mierda se aparta de la corriente de explotación de la marginalidad que domina buena parte de las representaciones sobre la cárcel. Y no porque niegue o ignore la violencia, de hecho una escena bastante impresionante es el registro que Marcos hace desde su celda de un enfrentamiento entre presos y guardias. Pero lo que el documental muestra es que la realidad de un preso es más compleja que ese permanente estado de guerra. Marcos muestra los conflictos pero también la amistad con su compañeros de encierro, las bromas y los festejos, la alegría y la emoción cuando un compañero se va, la bronca con las trabas burocráticas para acceder a los beneficios, las comunicaciones con su novia, la frustración por no poder ver a su hijo, los momentos de esperanza, de agobio y, sobre todo, de espera.
Una de las cosas más interesantes del documental es la reflexión sobre sí mismo y cómo se muestra la relación entre sus dos responsables. Hay una decisión de que los intercambios entre Toia y Marcos formen parte del relato y de evidenciar, además, que no todos son plácidos. Esa relación puede incluir las discusiones formales, las confesiones personales de Marcos a una Toia a la que ve como una amiga, pero también los momentos de hastío y de hartazgo con su situación y hasta con ella y con el propio proyecto.
Lo que hace Toia Bonino de manera generosa es no apoderarse del relato y reconocer a Marcos Jouvet como un sujeto capaz de contar él mismo su historia con una voz y una mirada propia. En el contexto ya transitado de las representaciones y los registros sobre la cárcel, eso es lo que convierte a este film en algo único.
PLATA O MIERDA – Competencia Oficial Argentina
De Toia Bonino y Marcos Joubert (Argentina, 2025. 88 minutos)
Puede verse el jueves 16 a las 19.10 en Cinépolis Plaza Houssay Sala 1; el sábado 18 a las 13.50 y el lunes 20 a las 13.00 en Cine Arte Cacodelphia Sala 2.





