Todo empieza con madre e hija. Y con la pintura. Al principio del film, Elina Firpo, la directora del mismo, y su madre están en una casa en campo intercambiando opiniones sobre las pinturas que realiza la madre, sobre las técnicas y los colores. Todo parece muy sereno. Hasta que llegan el padre y los tres hijos varones que vienen a romper un poco la calma reinante. Cuando esto sucede la familia ya está completa e instalada. El lugar es una casa/estancia en medio del campo dentro de una gran extensión de terreno sin nadie más a la vista salvo los caballos.
Poco y nada se sabe del afuera. Al comienzo, en la radio anuncian que la universidades y escuelas mantendrán los edificios cerrados y que el gobierno congela alquileres y créditos hipotecarios. Estamos probablemente a comienzos de la pandemia. Es toda la información que vamos a recibir. La familia se cierra sobre sí misma. De ahí en más solo sus miembros compartiendo los días, las semanas y los meses. El tiempo pasa y, como sugiere el título, pasa despacio.
Como en su corto Ni sí ni no, que fue exhibido en el Bafici 2022, Elina Firpo filma a su familia y sus interacciones cotidianas. Si en aquel caso era una familia en movimiento ya que el corto iba registrando a lo largo de los años los viajes que realizaban en auto y las trifulcas que los hermanos varones protagonizan en el asiento de atrás, en el caso de En el campo los días son más largos, primer largometraje de Firpo, se trata de una familia detenida, suspendida en el mismo lugar, como a la espera. Pero en ambos casos lo que a la realizadora le interesa captar es el paso del tiempo, del cual tenemos registro a partir de los cambios en el clima, en el paisaje, en los mismos hermanos que van creciendo. A veces, como en el corto, más notoriamente o, como en el largo, más sutilmente.
Los días se suceden, la familia disfruta del paisaje, de actividades varias como ir a pescar o cuidar a los caballos. En una oportunidad se suben padre e hijo a reparar algo en el techo y el primero se pone a boludear haciendo equilibrio para alarma de la hija. Mayormente no hay conflicto salvo las explosiones esporádicas de los hermanos varones que, como en el corto previo, tienden a pelearse seguido de manera estridente dedicándose epítetos varios. Allí el que se destaca es el hermano menor, Iñaki, que es a quien más le cuesta adaptarse a esa rutina y la vive con más incomodidad, quizás porque es el que está atravesando el pasaje de la niñez a la adolescencia. Es por eso también que termina siendo el personaje más interesante.
Salvo por esos estallidos, el film de Firpo adopta un tono bucólico y contemplativo. En el grupo cada vez más numeroso de documentales donde los realizadores registran a sus familias, el de Firpo va por otro lado. Acá no se revelan secretos, no surgen grandes miserias, no hay un evidente sufrimiento y no hay mucho que decir sobre el vínculo, sobre las dinámicas, sobre la memoria o la pérdida. Con cuidados encuadres y un ojo muy preciso para ir registrando los vaivenes del paisaje, apuesta por la placidez y las bellas imágenes.
EN EL CAMPO LOS DÍAS SON MÁS LARGOS – Competencia Oficial Argentina
De Elina Firpo (Argentina 2026. 73 minutos)
Puede verse el jueves 23 a las 19:20 en Cinépolis Plaza Houssay Sala 4, el viernes 24 a las 13:20 en Cine Arte Cacodelphia Sala 1, y el domingo 26 a las 19:10 en Cine Arte Cacodelphia Sala 1





