A Gustavo Postiglione se aplica aquello que cantaba Luis Alberto Spinetta: “Recuerda que un guerrero no detiene jamás su marcha”. La nueva película del director rosarino explora las posibilidades de ambientar en su ciudad los dramas shakesperianos.
Hay una relatora que de entrada nomás, advierte la cartografía que hay que tener en cuenta para seguir la historia de Romeo y Ofelia. El rey de una parte de la ciudad y de una de las dos hinchadas más importantes de la misma es asesinado y deja una grabación en su teléfono para su hijo Romeo, advirtiéndole que fue víctima de una trampa. El hijo no forma parte de los negocios familiares, sino que se dedica a la actuación y está de gira con un espectáculo unipersonal, pero vuelve para las exequias del padre y es en el mismísimo velatorio es en donde conoce a Ofelia, la hija del jefe de la banda contraria. Y claro, a ninguno de los dos se les escapa las coincidencias con la obra de Shakespeare.
Lo que sigue es una vorágine de traiciones y muertes, descubrimientos que van a empujar a Romeo a conseguirse un arma para usarla con los traidores, que se intuye, le son demasiados cercanos.
La puesta en escena es original y está vinculada a un proyecto que Postiglione llevó a cabo hace un tiempo, una iniciativa de cine en vivo que por caso, es un concepto que también maneja Francis Ford Coppola.
Lo cierto es que la cámara sigue los distintos movimientos de los personajes y la música por momentos sirve para separar las situaciones, con lo músicos que aparecen en cámara y que se incorporan a un relato que fluye de manera orgánica.
Desde su ciudad, Postiglione se muestra decidido a comunicar aunque sea combinado distintas obras del poeta británico y poniendo pistas que guían al espectador, desde los carteles de la calles hasta los nombres de los lugares por los que se mueven los distintos personajes.
Romeo y Ofelia o Shakespeare en Rosario es una aventura estética que desafía al espectador, algo que el cine industrial jamás se atrevería a hacer en estos tiempos de algoritmos en los que hay que filmar para que le guste a todo el mundo.
ROMEO Y OFELIA
Dirección: y guion: Gustavo Postiglione. Intérpretes: Guillermo Pfening, Antonella Costa, Manuel Melgar, Camila Viale, Claudia Cantero, Miranda Postiglione, Juan Nemirovsky. Dirección de Fotografía: Marcos Garfagnoli. Dirección de Arte: Carolina Cairo. Vestuario: Laura Perales. Origen: Argentina, 2025. Duración: 122 Minutos.





