Abordar la violencia doméstica y el enmarañado mundo judicial que aspira a ponerle límites es un asunto complejo y dificultoso que La mujer del río logra abordar haciendo un cine narrativo con personajes fuertes y logrados.
Y aunque la hora y media funciona como cierre de una trilogía que el director Néstor Mazzini denominó “Autoengaño” y que antes se expresó con 36 horas (2019) y Cuando oscurece (2022), la película se sostiene como una potente historia en sí misma.
En el desarrollo denso, tenso y enmarañado nuevamente destaca la dupla protagónica asumida por César Troncoso (Pedro) y Andrea Carballo (Érica) un exmatrimionio con Flor (una también sólida Matilde Creimer Chiabrando) como hija en común.
Los apuntes sobre la crisis, los estallidos, el dolor por lo perdido, la incertidumbre acerca del futuro y los moldes del entramado jurídico con sus normas y actores legales, son condimentos posibles para un cuento moralista que, por fortuna, no se cristaliza.
En cambio y aun a riesgo de poner en cuestión las posiciones políticamente correctas, el filme se permite indagar desde un relato tan macizo como intrincado los matices de un drama que deja en vilo hasta el final.
LA MUJER DEL RÍO
Dirección y guion: Néstor Mazzini. Elenco: César Troncoso, Andrea Carballo, Matilde Creimer Chiabrando, Paula Ransenberg, Paula Rubinsztein y Roberto Carnaghi. Fotografía: Analía Pollio. Edición: Fernando Epstein. Dirección de arte: Luciana Kohn. Sonido: Manuel Scavone y Nicolás Rodríguez Mieres. Música: Manuel Scavone, Nicolás Rodríguez Mieres y Diego Rodríguez Mieres. Producción: Paulina Zoboli Casamayor y Martín Almada Tomeo. Producción ejecutiva: Paulina Zoboli Casamayor. Origen: Argentina, Uruguay/2025. Duración: 90 minutos.
Reseña publicada originalmente en el Bafici 26.





