– En la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530):
Jueves 6, viernes 7 y sábado 8 de noviembre a las 21 / Domingo 9, martes 11, miércoles 12 y jueves 13, a las 18
– En el MALBA (Av. Figueroa Alcorta 3415):
Los viernes de noviembre, a las 20.
Parecida pero como siempre diferente, o mejor, bastante diferente al resto de la obra de Hong Sang-soo. En la corriente tiene todos los elementos habituales de la cada vez más austera puesta que ensaya una y otra vez el director surcoreano -conversaciones aparentemente anodinas, pocos personajes, mucha comida y alcohol-, pero la novedad radica en que si bien una vez más se trata de abordar la complejidad de las relaciones en una cultura compleja como la coreana, esta vez la mirada está centrada en los abusos sexuales en el sistema educativo.
Si el tema es las posiciones de poder y su utilización en las relaciones amorosas, de ninguna manera se trata de una película de denuncia explícita, sino que pacientemente se van construyendo los puntos de vista e intereses de los personajes, sobre todo el de Jeonim (Kim Minhee), profesora adjunta en una universidad con estudiantes femeninas.
En el principio, Jeonim se encuentra con su tío Chu Sion (el gran Kwon Haehyo) en el campus de la facultad a donde lo invitó de urgencia para que para que escriba una pequeña obra (un “sketch”) y dirija a las estudiantes que la van a representar en un festival de teatro, luego de que el joven profesor a cargo renunció.
Y si bien se trata de su propia invitación, Jeonim está sorprendida de la presencia de Sion, en tanto a través de la conversación entre ambos se revela que se trata de un célebre actor y dramaturgo, que por alguna razón, está retirado de la actividad y atiene una librería a la que “no va nadie”.
Más adelante se revelará que sobrina y tío no se van desde hace 10 años por una pelea que tuvo Chu Sion con la madre de la profesora, además de sugerir algunas pistas sobre las razones por las cuales dejó la actuación.
Esos son los elementos que empiezan a horadar con su carga dramática a cuentagotas a la historia. El otro gran factor es la entrada en escena de Jeong (Cho Young), una profesora veterana que tiene en muy alta estima a Jeonim.
Justamente, inmediatamente después del primer encuentro, Jeonim invita a su tío a conocer a Jeon y le revela que su mentora es fanática suya. Así que el encuentro se produce y el extraño triángulo avanza con el relato, en donde Chu Sion y Jeong son dos vértices que se atraen sin discusión, mientras que la joven profesora es la que queda como el tercer ángulo tensionando la curiosa geometría.
La aparición imprevista en dos oportunidades del joven profesor que había renunciado, completa el cuadro de las razones de su partida y justifica la extraña presencia de Chu Sion en la universidad. Pero lo que da entender el director es que las razones que señalan al ex profesor también se trasladan al tío dramaturgo. En ambos casos se trata de algún tipo de conducta depredatoria hacia las alumnas.
Lo cierto es que la si bien las sospechas con el profesor se explicitan en la película, en el resto de la obra de Hong Sang-soo se puede rastrear fácilmente su mirada crítica sobre lo masculino, donde casi siempre los personajes están retratados como inmaduros, torpes y hasta bastante miserables. Entonces es válido especular que Hong cuenta que al menos su público, tenga ese bagaje, que en el caso de En la corriente sirve para que la sospecha se instale subrepticiamente, como de contrabando, y claro, contribuya a completar una película serena pero firme en la voluntad de señalar lo que debe.
EN LA CORRIENTE
수유천/Suyoocheon. Dirección, guion, fotografía, montaje y música: Hong Sang-soo. Elenco: Kwon Hae-hyo, Kim Min-hee, Cho Yun-hee, Ha Seong-guk, Park Mi-so. Origen: Corea del Sur/2024. Duración: 111 Minutos.





