“Nuestra tierra”, el primer documental dirigido por la cineasta salteña Lucrecia Martel (Zama, 2017; La mujer sin cabeza, 2008; La niña santa, 2004; La ciénaga, 2001), sobre el asesinato del comunero chuschagasta Javier Chocobar en 2009, fue ovacionado en su primera proyección en la 82va. edición del Festival Internacional de Cine de Venecia, en donde forma parte de la Sección Oficial, Fuera de Competencia.
«El gobierno está bastante en contra del desarrollo de la cultura y tampoco está comprendiendo para qué sirve el cine y cómo apoyar una industria que ya había dado pasos muy notables con muy poco que lograron posiciones muy fuertes en el cine internacional y eso es lamentable cuando tenés un gobierno que no entiende”, dijo Martel a propósito de la crítica situación que vive el cine nacional en la Argentina, entrevistada por David Martos para el sitio español Kinotico.
“El cine no puede depender de los gobiernos, la industria del cine sí puede depender de los gobiernos con cosas fundamentales para la distribución y para que el cine entre en otro planos, pero no podemos confiar más que va a haber gobiernos confiables para que las cosas continúen”, señaló en otro tramo de la entrevista.
La película Nuestra tierra aborda el juicio oral y público por el crimen de Javier Chocobar, comunero chuschagasta asesinado en 2009 en el norte argentino, en el marco de una disputa de tierras. El video del asesinato, filtrado en internet, aumenta la presión sobre el sistema judicial. Mientras tanto, las voces y fotografías de la comunidad en esta película revelan el origen remoto del crimen, arraigado en una historia de usurpación territorial que se extiende desde la época colonial hasta la actualidad.
“Nos ha tocado el tiempo en el que el cine vuelve a tener una relevancia fundamental para contar lo que está sucediendo”, dijo Lucrecia Martel al cierre de la conferencia de prensa en Venecia, “es el mejor momento para volver a pensar sobre nosotros y tratar de contarnos”, reflexionó.
“Que no estemos deprimidos, que mantengamos la alegría del trabajo de contar, porque es el bastión más importante que tiene la humanidad para pensarse a sí misma”, concluyó.

La película, primer largometraje de no-ficción de Martel (Doctora Honoris Causa por la Universidad de Buenos Aires, aquí entrevista), es una coproducción internacional y cuenta con el apoyo de compañías de Argentina, Estados Unidos, México, Francia, Holanda y Dinamarca. Ha sido declarada de interés cultural del Ministerio de Cultura de la Nación Argentina y del Ente Cultural de Tucumán.
Ficha:
Directora: Lucrecia Martel
Guión: Lucrecia Martel, María Alché
Asistente de Guión & Dirección: Gabriela Uassouf
Investigación Histórica: Milena Acosta
Dirección de Producción: Javier Leoz
Imagen y Fotografía: Ernesto De Carvalho
Fotografía Adicional: Federico Lastra
Montaje: Jerónimo Pérez Rioja, Miguel Schverdfinger
Diseño de Sonido: Guido Berenblum, Manuel De Andrés
Diseño adicional: Javier Umpiérrez
Mezcla: Emmanuel Croset
Música Original: Alfonso Olguín
Color: Joel Sahuleka, Luisa Cavanagh
Supervisión VFX: Stefan Beekhuijzen
Supervisión Post: Iair Michel Attias
Productores: Benjamín Domenech, Santiago Gallelli, Matías Roveda, Joslyn Barnes, Javier Leoz, Julio Chavezmontes
Coproductores: Sandrine Dumas, Marie-Pierre Macia, Claire Gadea, Erik Glijnis, Leontine Petit, Katrin Pors, Mikkel Jersin
Productores Ejecutivos: Lynda Weinman, Danny Glover, Susan Rockefeller, Tony Tabatznik, Maxyne Franklin, Brenda Coughlin, Marco Perego, Michael Cerenzie, Natalia Meta
Co-Productor(es) Ejecutivo(s): Charlotte Cook
Productores Asociados: Alejandro Musich, Regina Solórzano
Con la participación de la Comunidad Indígena Chuschagasta.






Real user feedback curated for 1win apk review.