¿Existió William Shakespeare o esa identidad es una construcción? Incluso si fuera cierta su existencia ¿fue ese hombre el que creó todas las obras que se le asignaron con el tiempo? ¿Por qué recién años después de su muerte alguien publicó, sin fuentes comprobables, una compilación de sus obras, incluyendo algunas que no se conocían? Estos interrogantes, que no son nuevos ni tienen respuestas exactas, e inquietan a Mariana Sagasti, guionista y productora del film, son los que impulsaron a Gustavo Garzón a pensar en que debía hacer la película. Su intención personal derivó en una búsqueda que no es la misma de su socia.

Así, la película tiene dos relatos distintos, que aunque congruentes y consistentes, surgen de esas diferencias. Todo comienza cuando Sagasti le propone a Garzón protagonizar una puesta suya con textos del Bardo de Avon, pero el actor se niega, porque cree no estar en condiciones de encarnar alguno de sus personajes. Para él hay una imposibilidad para un actor “del método” para asumir un rol shakespeareano, supone que la búsqueda de ese personaje requiere otro tipo de modelo de interpretación. Pero interesado en la convicción de Sagasti de la falsedad histórica sobre la identidad del autor de Hamlet, Garzón propone hacer un documental buscando la identidad real del escritor.

Los caminos se bifurcan. Mientras Sagasti viaja al Reino Unido en búsqueda de revisar lo que se supone es una verdad histórica, Garzón en Buenos Aires lee distintos materiales y habla con actores, actrices y puestitas, reflexionando sobre el teatro, y las obras del más clásico y popular autor dramático. Es un actor en la apertura a una instancia creativa.

Buscando A Shakespeare es grata para cualquiera que, como quien escribe, sea un fanático intenso de su obra y de las puestas escénicas que derivan de esos textos. Estructurada a partir de muchas y muy ricas entrevistas a dos lados del Atlántico, incluye además recorridos por escenarios claves de aquella historia y escenas de muchas versiones de diversos orígenes muy atractivas, aunque estas no siempre aparecen articuladas con lo que se abre en los diálogos. Este recorrido confluye a un punto final que, como un desenlace inesperado pero necesario, permite que emerja algo de lo mucho que permite Shakaspeare, encontrar una voz que asuma esos textos de manera personal y apasionada. Esa escena, que cierra la película, podría ser el verdadero comienzo de la historia. Con el teatro vibrando con intensidad, las dudas que sobrevolaron el relato se demuestran intrascendentes.

BUSCANDO A SHAKESPEARE
Dirección: Gustavo Garzón. Guión: Mariana Sagasti y Victor Cruz. Entrevistados: Moria Casán, Ricardo Bartís, José María Muscari, Gabriel Chame Buendía, Pompeyo Audivert, Norman Brisky, Marcelo Savignone, Virgina Lago, Juan Gil Navarro, Roberto Carnaghi, Joaquín Furriel, Chirs Laoutaris, profesor del Shakespeare Institute de la Universidad de Birmingham, Natalia Torkout, Erica Whyman y Michael Dobson. Guión / Screenplay: Mariana Sagasti, Víctor Cruz. Dirección de fotografí: Nicolás Gorla, Tomas Ridilenir. Montaje: Julia Straface. Sonido: Nahuel Palenque. Música: Joaquín Garzón. Origen: Argentina, 2025. Duración: 93 minutos.

Compartir