Drama seco sin acentuaciones innecesarias, comedia negra con toques cínicos, lo público y lo privado en tensión larvada y elecciones de vida del pasado que alteran el presente de manera decisiva, Cuando cae el otoño es una pequeña película con una trama simple que alberga múltiples aristas para el espectador que esté atento a la sutileza del relato.

Michelle (formidable Hélène Vincent), es una abuela burguesa del interior francés, que en el comienzo del relato se muestra contenta porque va a venir su hija Valérie (Ludivine Sagnier) de Paris, que trae a su hijo para pasar unos días de vacaciones con su abuela. Sin embargo, Valérie llega llena de furia, confronta a su madre una y otra vez y al menos en ese principio, no se entiende la agresividad de la mujer con su madre.

En paralelo, está la historia de Marie-Claude (Josiane Balasko), amiga íntima de Michelle, que está a punto de reencontrarse con su hijo Vincent (Pierre Lottin), que acaba de salir de prisión y busca un futuro con serias posibilidades de volver al ambiente que lo llevó a la cárcel.

Lo que se desprende de la historia es que como Michelle no puede recomponer la relación con Valérie –que la ve como como una fuente de recursos económicos-, entonces decide financiar el bar con el que sueña el hijo de su amiga.

En el medio está el pequeño Lucas, tironeado por el amor que demuestra su abuela Michelle y el enojo casi permanente de su madre Valérie, una tensión que aunque no lo sabe, será decisiva para su futuro.

Lo cierto es que existe un secreto de la protagonista -un misterio que no es tal para los protagonistas y para el pueblo pero sí para el espectador-, que se traduce en la mala relación con su hija y con la mirada de reojo de su entorno, situación que comparte con su amiga, aunque la desaprobación del pueblo es más evidente por la visibilidad del hijo ex presidiario.

La calificación de “autor”, aunque esté más o menos perimida, supone que un cineasta imprimió en su obra algunas características y obsesiones que con el tiempo lo ubicaron en esa categoría, pero François Ozon es un caso particular en tanto su eclecticismo hace tambalear ese estatus.

Frantz, Ricky, La Piscina, 8 mujeres, Bajo la arena o Gotas de agua sobre piedras calientes son algunas de las películas que dan cuenta de la curiosidad de Ozon por diferentes géneros y estilos, una carrera singular que en todo caso hace pensar que la principal rasgo autoral del director francés es su falta de prejuicios y la voracidad por incursionar en distintos estilos y propuestas.

La propuesta de Cuando cae el otoño entonces, es una muestra más de las indagaciones de François Ozon sobre mundos diferentes, en este caso con secretos, verdades a medias, el azar como disparador de decisiones y la complejidad de cualquier existencia, que vale la pena contar.

CUANDO CAE EL OTOÑO
Quand vient l’automne. Dirección: François Ozon. Elenco: Hélène Vincent, Josiane Balasko, Ludivine Sagnier y Pierre Lottin. Guion: François Ozon y Philippe Piazzo. Fotografía: Jérome Alméras. Edición: Anita Roth. Música: Evgueni Galperine y Sacha Galperine. Distribuidora: Mirada. Origen: Francia, 2024. Duración: 102 minutos. Apta para mayores de 13 años.

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