Rudi y Silvia son un matrimonio de clase media alta que viajan a pasar un fin de semana largo en la quinta familiar que se encuentra en un barrio privado. El viaje es la oportunidad ideal para que sus cuatro vástagos disfruten del aire libre, de la naturaleza y de algunas perversiones secretas que nunca faltan en un relato como este, que amaga con ser una especie de coming of age aunque lo elude.

En cuanto llegan a la casa descubren que la casa fue violentada y que fueron saqueados o al menos, que el mobiliario fue usado durante varios días. Además de impedir que los chicos entren al lugar hasta poner en orden las cosas, Rudi señala a Tomás, el cuidador del barrio, como responsable del incidente, pero este le señala que no le dejan la llave y que así no puede controlar bien. Mientras los adultos se meten en esa trama, los niños se dedican a realizar tropelías como incendiar un panal o recorrer los terrenos vecinos, nada que no haya hecho un niño de ciudad llevado a una quinta.

La estadía familiar va a tener además el festejo del cumpleaños de uno de los niños. Aunque todo en la quinta se sucede con la placidez de los fines de semanas largos de excursión, los adultos del barrio arman reuniones para cambiar el sistema de seguridad del barrio, lo cual va a ser que los propietarios tengan que hablar con Tomás para cambiar el status quo imperante mientras los niños van mostrando distintas aristas que hacen notar que ocultan algo.

El relato se va volviendo sinuoso y el espectador avizora algo siniestro detrás de tanto costumbrismo y ya se sabe que no hay nada más angustiante que el extrañamiento frente a lo que irrumpe en la normalidad de la vida diaria. La película se afirma en las buenas actuaciones de todos y la mano firme de la directora que mantiene la tensión hasta el último segundo. Una mirada inquietante sobre una comunidad disfuncional. Como lo son la mayoría.

LA QUINTA 
Guion y dirección: Silvina Schnicer. Elenco: Valentín Salaverry, Milo Zeus Lis, Emma Cetrángolo, Cecilia Rainero y Sebastián Arzeno. Fotografía: Iván Gierasinchuk. Música: Marcos Moreira y Nelson Pimenta. Edición: Ulises Porra. Dirección de arte: Ana Wahren, Sofía Larroca y Pablo Gabian. Sonido: Nahuel Palenque. Productoras: Brava Cine, Werner Cine, Casa Na Árvore, Villano Producciones y Palmeras Salvajes. Productores: Mercedes Córdova, Valeria Forster, Daniel Werner, André Hallak, Juan Ignacio Sabatini, Juan Pablo Sallato y Andrea Queralt. Origen: Argentina, Brasil, Chile, España/2024.  Duración: 98 minutos. 

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