Cine social con algo de cuento de navidad, una exploración de las segundas oportunidades en una edad en donde parece clausurada la posibilidad de intentar otras alternativas y claro, una mochila enorme de frustraciones y tristezas acumuladas que impiden soñar una futura más o menos feliz.

Una vida soñada aborda todos esos temas que bien pueden ser tomados como tópicos pero que Morgan Simon (Compte tes blessures, Semana del Cine Francés de 2018) combina con inteligencia y sensibilidad para ofrecer un relato centrado en una mujer rota pero no vencida (aun cuando ni ella misma lo sepa), pero además, se asoma a las barriadas populares de Paris en donde los excluidos del sistema sobreviven en medio de tensiones provocadas por la pobreza, el racismo y la violencia.

Nicole (la gran Valeria Bruni Tedeschi), tiene 52 años, está desocupada, en quiebra –tremenda escena cuando va al banco y le comunican que ni siquiera puede retener su tarjeta de crédito- y ocupa una vivienda social acompañada de Serge (Félix Lefebvre), su hijo de 19 años.

La infructuosa búsqueda de trabajo, la falta de dinero, la soledad de un barrio poblado de tristes monoblocks y la navidad que se acerca, son algunos de los elementos que se apilan para contribuir a la depresión de la mujer que no ve ningún horizonte.

En ese contexto hostil, Nicole encuentra en Nora (Lubna Azabal), la dueña del bar del barrio, una persona cálida, dispuesta a ayudarla y sobre todo, a escucharla en un momento límite en donde el espectador bien podría preguntar sobre la posibilidad de que la protagonista tome una decisión trágica.

La humanidad que transita sin espavientos, la puesta plagada de detalles como por caso el interior del departamento de Nicole, rebosante de plantas de plástico –que su hijo detesta- que le permiten al personaje sobrellevar una vida gris, los lazos solidarios que perduran y la intervención decisiva del Estado que con una llamada cambia el rumbo de una vida y claro, la oportunidad del amor, hacen de Una vida soñada una película a tener en cuenta. Chiquita, reflexiva, dura pero a la vez, feliz.

UNA VIDA SOÑADA
Une vie rêvée, Francia, 2024.
Dirección y guion: Morgan Simon. Elenco: Valeria Bruni Tedeschi, Félix Lefebvre, Lubna Azabal, Dylan Benha-Guedj, Gédéon Ekay, François de Brauer, Antonia Buresi, Tya Deslauriers. Música: David Chalmin. Fotografía: Sylvain Verdet. Edición: Marie Loustalot. Vestuario: Rachèle Raoult. Duración: 97 minutos.

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