En 1995 salió «Wicked», el libro de Gregory Maguire – en castellano se conoce como «Memorias de una bruja»- que tuvo tal éxito que lo tomaron para llevarlo a Broadway pero la producción recién se pudo concretar en 2003, con una continuidad de 20 años en cartel y no se podía podía pasar por NY sin que alguien recomendara el espectáculo.
Dicho esto, desde que se conoció el proyecto de llevar al cine la obra se generaron expectativas y los fanáticos del musical entraron en trance.
Podemos contextualizar hasta ahí, porque sabemos que la obra se ganó todos los premios Tony que se pueden ganar, pero es todo lo que podemos decir sobre Broadway, ignoramos casi todo pero sí sabemos que Wicked es un gran éxito para Ariana Grande (Glinda), para Cinthya Evora (Elphaba), para para el público y sobre todo para Warner. Para la compañía productora, Wicked ha sido generadora de ganancias desde que se hizo de los derechos, así que este estreno es un evento muy esperado.
Uno podría decir que el público argentino no cultiva tanto el género musical, pero la verdad es que paree que hay una gran cantidad de público ansioso de ver la versión cinematográfica de Wicked.
¿De qué trata? Es nada menos que de la historia de origen de la Bruja Mala del Oeste, aquella a la que se enfrentaba Dorothy en El mago de Oz. Calma, calma que ya llegamos a lo que nos ocupa.
Wicked: Parte Uno ubica la narración mucho antes de que Dorothy se la cargara en la película original. Entonces la tierra del mago era un territorio pacífico y mágico donde los animales hablan. Por otra parte, las dos protagonistas son candidatas a entrar como estudiantes a la escuela de magia para ser brujas. A partir de allí pasan un montón de cosas que no les vamos a contar mucho.
Se trata entonces de una historia de amistad y también de una historia de origen, pero todo es sobre un aparato grandioso, ostentoso, meloso y espectacular.
Además de Grande y Evora, andan por la película Michelle Yeoh y Jeff Goldblum. Y también hay monos que vuelan, claro.
Todo esto es apenas la primera parte y dura 160 minutos, así que hay que espera al año que viene para conocer la obra completa, que en total va a completar las cinco horas.
Nuestro problema con Wicked es que al ser una historia de origen, trata de explicar por qué es mala la Bruja del Oeste y no, los malos ya no son malos porque sí, los malos tienen razones para ser malos. Por otra parte, lo que nos gustó es que hay algunos momentos espectaculares y el relato avasalla al espectador, aunque los puentes dramáticos sean medios aburridos y uno quiera que vuelvan a cantar rápido. Así de pueril es la historia.
Busquen la banda de sonido de esta primera parte, disfruten de este mamotreto que tiene momentos extraordinarios y bajones que hace que uno se pregunte qué diablos está viendo. Así es Broadway.
WICKED: PARTE UNO
“Wicked: Part One”. Dirección: Jon M. Chu. Guion: Winnie Holzman, Stephen Schwartz. Elenco: Cynthia Erivo, Ariana Grande, Jonathan Bailey, Jeff Goldblum, Michelle Yeoh, Marissa Bode, Ethan Slater, Bowen Yang, Bronwyn James, Keala Settle. Música: Stephen Schwartz. Fotografía: Alice Brooks. Origen: Estados Unidos, 2024. Duración: 160 minutos.





