Un ex comando del ejército que se pasó treinta años en distintos frentes, está retirado después de una misión que terminó de manera traumática. James Belmont (Brad Pitt) se retiró junto a su perro Odin -dentadura de titanio y una pata ortopédica-, con quien realizaba misiones. Ambos, dos seres dañados que se hacen compañía, son los protagonistas del relato.

Se trata de una pareja poco sociable, con un retiro lleno de pesadillas y en el caso de James, la adicción a unas pastillas que consume como caramelos.

El asunto es que ambos se van de campamento a un bosque en Alaska, llevan una carpa, un montón de elementos para pasar esos días y un cajón con cervezas. Ambos se instalan a la orilla de un río, cazan, pescan, juegan y pasan el tiempo alejados de la civilización, salvo por un encuentro con un ermitaño minero, que se los cruza y que permanece con ellos solo por una noche.

Pero antes de irse el minero les dice que se viene una tormenta y efectivamente, el cielo se va poniendo nublado y el viento aumenta. James recoge sus cosas y se sube con su fiel compañero a la avioneta con la que se mueven, pero resulta que mientras escapan de la tormenta al exmarine le da un fuerte dolor en el brazo y en el pecho, lo que indica un bobazo en el peor momento, y el avión se cae al río. A partir de ese momento la película entra en modo supervivencia y ambos comienzan una travesía buscando el lugar poblado más cercano. La naturaleza puede ser un enemigo brutal así que en la caminata les pasa de todo.

Bard Pitt no tiene que demostrar nada, sabe con su presencia en cámara puede hacer mejor cualquier relato y el ovejero alemán que lo acompaña claramente es un perro muy simpático. Y tampoco necesita demostrar nada. Entre ambos la película se hace llevadera, la travesía está mostrada con algunos flashes de las misiones de ambos en la guerra.

David Ayer (Rescate implacable, Escuadrón Suicida, Corazones de hierro, Reyes de la calle, entre otras), es un director de trayectoria errática que no es la primera vez que trabaja con Pitt , pero con un relato de aventura con drama que mantiene el interés pero no agrega casi nada, el resultado esta vez es pobre.

Y para colmo al final hay un reconocimiento a los perros que acompañan a los comandos de Estados Unidos en sus misiones es una concesión patriotera innecesaria. Porque entre otras cosas, uno se pregunta cuándo habrá una película en homenaje a las víctimas de esa guerras en donde participa el gran país del Norte. Pero uno porque está muy politizado y piensa en cosas que no tienen que ver con el cine. O sí, quien sabe.

EN EL CORAZÓN DE LA BESTIA
Heart of the Beast. Dirección: David Ayer. Elenco: Brad Pitt, J.K. Simmons y Anna Lambe. Guion: Cameron Alexander. Fotografía: Mauro Fiore. Edición: Dody Dorn. Música: Jared Michael Fry. Distribuidora: UIP (Paramount). Origen: Estados Unidos/2026. Duración: 101 minutos.

Compartir

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here