A partir de una construcción fragmentada —casi como un rompecabezas emocional—, la película recorre la vida de Franz Kafka desde una perspectiva inesperada: no como ícono, sino como hombre. Sus miedos, sus contradicciones, su obsesión por entender un mundo que siempre le resultó ajeno.
Dirigida por Agnieszka Holland con Jenovéfa Boková, Peter Kurth, Idan Weiss.




