Que una película como 76 89 03 tenga un documental que se muestra en funciones especiales y que su exhibición dependa de que esas funciones se llenen (y sí, se llenan), es coherente con su historia.
Cuando 76 89 03 se dio en el BAFICI ,recogió elogios y entusiasmo de parte del público, pero partió a la crítica en dos. Las historia de tres amigos que buscan pasar la noche de despedida de soltero de uno de ellos enfiestándose con una actriz porno -claramente inspirada en Graciela Alfano- pateó un hormiguero en un momento donde el NCA ni siquiera estaba instalado como movimiento. Parte de la crítica se enfureció con esa película y en particular El amante, que era una de las revistas de cine de la época surgida de la nada pero que rompió tradiciones y en cierta forma impuso una mirada sobre el cine y sobre la vida. Pero otra revista de esa época encontró en la película de los dos debutantes Nardini y Bernard algo distinto, fresco y que merecía ser difundida.
Lo que estaba asomando en aquellos días era una renovación generacional que renegaba del cine tradicional que mostraba el cine argentino, que renegaba de cierto costumbrismo y de la bajada de línea habitual. Surgía un cine contemplativo alejado en general de lo que se filmaba en la Argentina o un cine ms vinculado a la calle y a la realidad. Lo cierto es que como suele ocurrir, las etiquetas suelen abarcar estilos diferentes, directores con distintas miradas, pero generacionalmente la idea de un Nuevo Cine Argentino resultó funcional para la prensa de la época y para el mundo del cine en particular. Así fueron parte del movimiento películas como Pizza, birra, faso y Silvia Prieto, mientras que por su parte, los directores de 76 89 03 tiraron una frase provocativa desde la campaña de prensa: «LA PRIMERA PELÍCULA ARGENTINA SIN MENSAJE».
76 89 03 se convirtió en una película de culto y su radiografía sobre los hijos del llamado «Proceso de Reorganización Nacional» (la dictadura), una muestra brutal de una clase media misógina, racista y educada en ese clima hipócrita y brutalmente anti comunista. Los tres protagonistas se vuelven entrañables a pesar de esas características, porque lo que los rodea y los personajes que se cruzan mientras buscan a Wanda son mucho perores, De todo el bestiario porteño que la película muestra el mejor, el que trascendió es El rey de la noche que interpretó Claudio Rissi. Su monólogo quedó en la historia y la chica de la jaula que maneja el personaje de Rissi es un personaje mítico del cine nacional.
El documental dirigido por Federico Benoit hace hincapié en la incomprensión que sufrió por parte de El amante, donde le dedicaron títulos como Los muchachos menemistas. Hoy al menos uno de los que escribieron en la revista admite que quizás la posición del medio fue un poco excesiva. Por otra parte hay que decir que mientras el medio adoptaba casi como una obligación moral oponerse a la película, resulta que los que más atacaron a los directores acusándolos de menemistas hoy están militando desembozadamente en el PRO y claro, son muy cercanos al partido libertario.
Sobre el documental en si hay que decir que habla todo el mundo, desde críticos que participaron en cierta forma del debate en aquella época, hasta fans y por supuesto los directores y los actores.
Hay que ver 76 89 03 donde sea que la encuentre y su documental (donde sea que se proyecte) porque es la reivindicación que Bernard y Nardini se merecen por haber filmado lo que se les cantó las pelotas, por mostrar lo que no se quiere ver y para entender que de las películas finalmente habla el tiempo.
76 89 23
Dirección: Federico Benoit. Guion: Federico Benoit, Ezequiel Mendoza, Diego Belsito. Intérpretes: Fernando Martín Peña, Cristian Bernard, Flavio Nardini, Martín Slipak. Dirección de Fotografía: Maxim Vasiliev. Directora de Arte: Julieta Fulco. Origen: Argentina, 2025. Duración: 98 minutos.





