«Para mi ganar este premio fue como meter un golazo de media cancha con los ojos cerrados», confesó a Télam el joven director argentino Pablo Giorgelli al narrar su sensación luego de que su película «Las Acacias» obtuvo el prestigioso premio Cámara de Oro en el 64to. Festival de Cine de Cannes que terminó ayer. El cineasta apuntó que «los premios son siempre un misterio y aunque me había llegado algún rumor acerca de que la película había gustado mucho, este premio no me lo esperaba para nada». La Cámara de Oro distinguió a «Las Acacias» entre todas las operas primas que tomaron parte de Cannes por el jurado encabezado por Robert De Niro, y compuesto por Olivier Assayas, la argentina Martina Gusman, Mahamat-Saleh Haro un, Jude Law, Nansun Shi, Uma Thurman, Johnnie To y Linn Ullmann.
El premio Cámara de Oro, de carácter transversal ya que incluye a todas las primeras películas que se ofrecen en Cannes, fue instaurado en 1978 y es la primera vez que recae en un filme argentino. Con este premio, «Las Acacias» acumuló cuatro lauros a lo largo del Festival, ya que anteriormente había recibido tres de los principales premios de la Semana de la Crítica del Festival de Cannes: el del Jurado Joven de Francia y Alemania, el premio de la Asociación de Directores Independientes para la Distribución (ACID/CCAS) y el premio Rails D`Or que otorga la Asociación de Cinéfilos Trabajadores Ferroviarios (UAICF) de esta ciudad.
Esta obra de Giorgelli narra el emotivo encuentro entre un rudo y solitario y una mujer paraguaya a la que acepta llevar en su camión, junto a su beba, desde Paraguay hasta Buenos Aires, en un viaje de más de 1.500 kilómetros donde se van conociendo y dejan fluir sus temores, sus esperanzas y toda su humanidad. Sencilla, lineal, con escasísimos diálogos, «Las Acacias» conmueve gracias a la profunda humanidad que se expresa en el inesperado cruce de un camionero con una madre humilde y su hija de pocos meses, y en la forma en que ese encuentro los transforma, les cambia la manera de ver las cosas y les hace reflexionar críticamente sobre sus propias vidas. Protagonizada por Germán de Silva, la paraguaya Hebe Duarte y la beba Nayra Calle Mamani, la película fue filmada durante cinco semanas enteramente a bordo de un camión cargado de madera, en un viaje que unió la frontera entre Asunción del Paraguay y Clorinda con la ciudad correntina de Esquina y la zona bonaerense de Zárate-Campana.
«Yo estoy muy contento con la película que hice y lo que más contento me puso es haber recibido una muy buena respuesta del público», comentó Giorgelli acerca del filme que venía de ganar el Premio Latinoamérica Primera Copia en el Festival de Cine de La Habana. El cineasta consideró que «eran 23 películas enormes las que competían por la Cámara de Oro y yo no pensaba mucho en que podíamos ganar». «Pero ganar un premio como este sostuvo enseguida es increíblemente bueno para la película, porque yo deseaba que se viera mucho, en muchos países, y esto seguro que nos va a ayudar mucho en ese sentido».
El también cineasta Ariel Rotter (hacedor de los filmes «Sólo por hoy» y «El otro») y productor de «Las Acacias» junto a Verónica Cura, señaló a Télam que «ya estábamos muy contentos con la recepción de la película, más incluso que con los tres premios que habíamos obtenido en la Semana de la Crítica, pero ganar la Cámara de Oro es una cosa muy maravillosa». Con su propia experiencia a cuesta, Rotter puntualizó que «es indudable que los premios le dan más visibilidad a la película. Es un valor agregado porque se comentan en los diarios y eso ayuda a la distribución del filme ya que le aclara algunas dudas a posibles compradores internacionales». En cuanto a las características de «Las Acacias», su productor consignó que «la película es un poco un `ovni` dentro de un Festival como es Cannes y creo que sorprendió a todos por su sencillez y por la conexión directa que establece con la gente».
Publicada originalmente en Télam.




