Un viaje entre las montañas reúne a un padre (Agustín) poco presente con una hija (Ema) entrando en la adultez que buscan alguna señal para reponer un lazo ajado en una aventura que, de movida, no viven como un anhelo compartido.
Un crimen, un amuleto de los pueblos originarios, la naturaleza “que es cruel pero sabe” como repite Elda, la anciana encargada de unas cabañas donde la muchacha y su progenitor hacen base en su andar de a dos y los apuntes mágicos y ancestrales, constituyen todo un registro.
A esa atmósfera que añade colores y texturas usados con tino, también aporta el tipo de proyección “superochista” (cuadrada pero con bordes suavizados) que contrapone una imagen amable con la tirantez que congrega a los protagonistas y a la trama toda.
La probada sensibilidad del realizador cordobés Darío Mascambroni logra plasmar en imágenes tanto el paisaje bucólico que rodea el viaje como la geografía de sus criaturas inmersas en un contexto donde se suman acertadas dosis de elementos para el asombro.
Habitual presencia en el Bafici (donde ganó en este apartado en 2016 con su ópera prima Primero enero y en el que dos años después presentó Mochila de plomo), pero nunca previsible ni acostumbrado, Mascambroni traza otra pincelada de un mundo personal que fluye con profunda intensidad debajo de su aparente calma.
“LO DESEADO” – Competencia Argentina
De Darío Mascambroni (Argentina, 2025. 75 minutos)
Puede verse el 3 a las 18.35 en la Sala Leopoldo Lugones – Teatro San Martín; y el 5 a las 14.25 y el 6 a las 17.30 en Sala 2 de Cacodelphia.





