Justo cuando nos acostumbrábamos a la idea de que el tiempo de los superhéroes había pasado, que están de capa caída en la taquilla, llega Supergirl para probar algo distinto y cambiar la tendencia. ¿Es algo tan distinto? No exageremos, el asunto es más complejo, como casi todo en la vida.
Supergirl (Milly Alcock) es prima de Superman y mantiene con su familiar una relación tirante. Él es correcto y empático, ella es medio un desastre y prefiere aprovechar las virtudes que le confiere nuestro sol amarillo para divertirse y no tanto para salvar a la humanidad. Al empezar la película, nuestra heroína está celebrando su cumpleaños número 23 emborrachándose en los boliches de la galaxia y más allá, porque incluso se arriesga a incursionar por planetas sin sol amarillo para ser una más, un ser “normal”.
Es en una de esas andanzas de cumpleaños cuando termina envuelta en una búsqueda por venganza de Ruthye Marye Knoll (Eve Ridley), que tiene trece años y acaba de ser testigo de la masacre de su familia por robar unas espadas forjadas por su padre.
Los primero minutos de Supergirl son trepidantes y auguran una película liviana y divertida. Un brote comiquero sin mayores pretensiones y uno agradece que la cosa sea solo eso, una película de acción y aventuras. Pero dura dos horas y media y los guionistas y el director pensaron que nos merecíamos otra película de origen y así es como se toman varios minutos para mostrarnos, otra vez (!!!), como se extinguió Krypton. Según parece, la muerte del planeta no fue como siempre nos mostraron – por aquello de que todo es más complejo-, y de esa destrucción surgió que para salvarla, el padre de la chica la enviara al mismo planeta que a Superman. De toda esa trama surge un poco la rebeldía de Supergirl, además de que su primo es un ñoño insufrible.
Las idas y vueltas de Ruthye buscando al asesino de la familia, se vuelve infructuosa e incluye el cruce con Lobo (Jason Momoa), una especie de asesino serial que mató a todo su planeta y se dedica ahora a asesinar gente por dinero. Aquí vale la pena decir que no nos molesta que el personaje sea tan brutal, pero sí es irritante que Momoa haga el mismo papel con mínimas variantes en todas las películas en las que participas, incluso en la de Minecraft, pero contradictorios como somos, desde este humilde sitio lo felicitamos también por bolsiquear a todos y que de esa manera haya evitado trabajar.
Volviendo a la película, al final Supergirl va a tener su propio arco dramático y habrá aprendido algo. Pero nos sacó dos horas y media de vida que vaya a saber quién nos la va a devolver.
SUPERGIRL
Dirección: Craig Gillespie. Elenco: Milly Alcock, Eve Ridley, Jason Momoa, Matthias Schoenaerts, David Krumholtz, Emily Beecham y David Corenswet. Guion: Ana Nogueira, basado en cómics de DC. Fotografía: Rob Hardy. Música: Claudia Sarne. Edición: Fred Raskin y Tatiana S. Riegel. Distribuidora: Warner Bros. Origen: Estados Unidos/2026. Duración: 108 minutos.





