En un momento complicado para el cine nacional, la llegada de un estreno argentino siempre provoca distintas emociones. Hotline es una película que contó con el apoyo del INCAA y una producción que se nota esforzada y que por cierto, se monta en el furor del despertar del cine de terror que claramente está haciendo que directores jóvenes aparezcan en la industria.
Ya desde su nombre la película deja claro sus intenciones de encuadrarse dentro de cierta línea de explotation sexual y de terror. Magui Bravi aparece como productora además de ser su protagonista y todo el grupo que trabajó del film parece estar unido a ella según las notas que presentaron previamente.
Chicas de la noche que tratan de sobrevivir con distintas ocupaciones vinculadas al sexo -baile de caño, hacer unos pesos extras con los feligreses del lugar y en sus ratos libres cobrara por sexo telefónico-.
En el comienzo, por cierto, bastante prometedor, Malena (Magui Bravi) está en ese mundo luego de un incidente con un productor de televisión. Después de eso, el relato avanza sobre el mundo del cabaret y de las chicas que viven en ese ambiente sórdido.
Es durante una llamada que la protagonista se aterroriza por una macabra voz en el teléfono. Un asesino serial está persiguiendo “chicas de la noche”. Hay una investigación policial un poro absurda, algunas escenas eróticas que hubieran hecho las delicias del público de la calle Lavalle allá en los comienzos del alfonsinismo pero que son incluso algo incómodas de ver hoy. Y no es porque seamos pacatos sino porque desde una sinceridad que nos enaltece, si uno busca material pornográfico o cosas por el estilo, ya ni siquiera hace falta salir del hogar.
En todo caso, Hotline parece un homenaje algo vintage a una clase de cine que se rezuma en chicas desnudas y asesinatos violentos. Serán muchos los que aprueben la fórmula, pero en este caso hay tiene varios problemas, como cierta confusión en la parte policial y algo de ingenuidad en general.
Pero llegó a las salas y alguien tenía que comentarla.
HOTLINE
Dirección: Lucas Nicotti. Guión: Lucas Nicotti y Paula Manzone. Intérpretes: Magui Bravi, Demian Salomón, María Eugenia Rigon, Pablo Pinto, Germán Baudino, Ezequiel Rodriguez, Darío Levy, Agustín Olcese. Producción: Magui Bravi, Nicolás Onetti, Michael Kraetzer y Gaston Revol Molina. Fotografía: Facundo Nuble. Música: Marcelo Bórmida. Dirección de Arte: María Jose Jebsen. Vestuario: Taz Pereyra. Make up y FX: Florencia Peralta. Vfx: Anibal Morales. Dirección de Sonido: Germán Suracce. Duración: 89 minutos.





