Un agente secreto que no es tal pero que sin embargo carga en cada acto vital, en cada momento de su pasado, con el material necesario para que algún día, junto con muchos otros en diferentes lugares de resistencia, la dictadura que lo persigue llegue a su fin. Si un país como Argentina tiene una larga y respetada cinematografía que abordó desde distintos ángulos a la dictadura, Brasil carece de esa historia fílmica y son pocos los films que se ocupan del tema –un ejemplo reciente es Aún estoy aquí, de Walter Salles- pero Kleber Mendonça Filho (Aquarius, Bacurau) aborda de lleno la memoria política de su país con una admirable libertad formal en la puesta, que se traduce en un discurso que indaga las consecuencias de un gobierno de facto sobre la cotidianidad, sobre la vida que continúa en convivencia con el horror.

Marcelo (formidable Wagner Moura) huye de San Pablo en donde es investigador y profesor en una prestigiosa universidad, perseguidoi por los esbirros de la dictadura de ex general Ernesto Geisel. La intención es volver a Recife, su ciudad natal, en donde espera reencontrarse con su pequeño hijo que está al cuidado de sus suegros.

En el camino a Recife, se detiene en una estación de servicio en cuyo playón se pudre un cadáver tapado apenas por unos diarios. De pronto acude la policía pero en vez de ocuparse del muerto, los efectivos se dedican a intimidar al viajero hasta que finalmente se dejan sobornar por una módica coima. La escena se construye entre lo absurdo, el costumbrismo y la ominosidad, una variedad de géneros y tonos a los que acudirá y resignificará Mendonça Filho para conformar un fresco de época.

En ese sentido, la conformación del tiempo ocupa una parte central del relato, con flashbacks para explicar el presente en fuga del protagonista -y un pasado que explica la desaparición de su esposa así como también el posicionamiento de ambos frente a la complicidad cívico-militar para el acceso a todo tipo de negocios espurios-, así como también una inesperada red de resistencia con epicentro en un cine (que hace pensar en la infancia del propio director, marcada por las películas de aventuras que consumió en las salas de su ciudad natal), una organización que tendrá la tarea de ayudarlo a salir del país con su hijo antes de que sea tarde y se convierta en una víctima más de la dictadura.

El drama, la comedia, lo fantástico, el thriller político convive casi sin dificultad en la historia para dar cuenta de una época, explorar el miedo de antaño, también las huellas culturales en el gusto popular con el estreno de Tiburón en la cartelera brasilera que se confunde con un cetáceo asesino en las costas de Recife y el carnaval que se desarrolla indiferente a las miserias de los años de plomo.

Kleber Mendonça Filho parece llegar a la conclusión de que la historia reciente de su país debe ser investigada por los espectadores, casi como quien les asigna la tarea como responsabilidad cívica y a cambio, se autoasigna el deber de mostrar con tiempo y dedicación el perfil de varios personajes entrañables y su manera de actuar en una época oscura en donde sí, había lugar para las alegrías o el sinfín de las circunstancias que atraviesa cualquier ser humano, pero en el contexto de ese presente marcado por la opresión de un estado dictatorial.

Y si bien la ambición de mostrar situaciones y lo particular frente a lo colectivo es de una complejidad enorme, el relato también reserva un espacio para el presente, con una investigación en curso a cargo de jóvenes encargados de exhumar el pasado, como para que no se pierdan actos heroicos, la mayoría de veces anónimos, de hombres y mujeres que lucharon contra las injusticias y el autoritarismo, un gesto y una mirada humanista de Mendonça Filho que lo ubica como un realizador que dialoga de manera inteligente con la historia reciente de su país, para discutir de manera lúcida con el tiempo que le toca vivir.

EL AGENTE SECRETO
O Agente Secreto
/ The Secret Agent. Guion y dirección: Kleber Mendonça Filho. Elenco: Wagner Moura, Maria Fernanda Candido, Gabriel Leone, Carlos Francisco, Alice Carvalho, Roberio Diogenes, Hermila Guedes, Igor De Araujo, Italo Martins, Laura Lufesi, Udo Kier, Roney Villela e Isabél Zuaa. Fotografía: Evgenia Alexandrova. Edición: Eduardo Serrano y Matheus Farias. Música: Tomaz Alves Souza y Mateus Alves. Origen: Brasil, Francia, Alemania, Países Bajos/2025. Duración: 158 minutos.

Compartir