La primera edición del Toronto Global Film Festival a realizarse del 20 al 22 de diciembre próximo en la misma ciudad canadiense donde el Festival Internacional cumplió medio siglo de actividad en septiembre último, tendrá tres filmes argentinos seleccionados: HAM-Historia del agua de Mendoza, de como se protegió, se perdió, comenzó la lucha y se recuperó en diez días, de Bernando Blanco; Abuelo gaucho, de Martín Polo Donati; y Ayahuasca Now, de Carlos Bruno Cejas.
El encuentro presentado como “una celebración cinematográfica con alma global, visión artística y profundidad humana donde no solo proyectamos películas sino que buscamos historias que lleguen al corazón, imágenes y sonidos que surjan del silencio e inviten a una profunda reflexión, conexión e inspiración”, aparece como un espacio independiente “para el diálogo entre culturas donde las fronteras se disuelven y el arte se convierte en nuestra lengua común”.
Algo de ese espíritu parece haber estado latente, al menos, en la elección de los documentales nacionales invitados ya que la ópera prima de Donatti protagonizada por el folclorista Orlando Vera Cruz propone “un viaje espiritual por la historia de América y el mestizaje de sus pueblos nativos desde el inconmensurable del paisaje del litoral argentino”.
Algo similar sucede con Ayahuasca Now donde Cejas –valiéndose además de la música compuesta por Gustavo Santaolalla- acompaña el viaje de veteranos de las guerras en Vietnam, Afganistán e Irak a la Amazonía en busca de curación mediante la ayahuasca.
E idéntico criterio aplica al filme en el que Blanco -utilizando más de 23.000 archivos- logró abordar cómo a finales de 2019 una gigantesca movilización popular en Mendoza retrotrajo la derogación de la Ley 7.722 que impide el uso de sustancias tóxicas en la minería.
Sobre esta presencia, el mentor de HAM (estrenada en junio de 2023 en el Festival Internacional de Derechos Humanos y con un profuso recorrido alternativo con cerca de 250 proyecciones por asambleas, centros culturales y bibliotecas del país), destacó a Reencuadre que la película “ya contabiliza presencias en 11 festivales y este año nos queda uno más en Serbia, lo cual demuestra que hay circuitos donde no prevalece el hecho de que se trate de títulos a estrenar sino que les interesan propuestas que se estén moviendo y que tengan un público”.
Blanco apuntó que el nuevo paso internacional del filme “ojalá ayude a la lucha por la defensa del agua en momentos en que en la provincia estamos en serios aprietos por el avance del Proyecto minero San Jorge en la cabecera del río Mendoza y que sinceramente sería una tragedia”.





