La consagrada Natalia Oreiro da una nueva muestra de su estatura actoral dentro del mundo del cine para darle carnadura a Eva, una mujer empujada a ser el engranaje que aguanta una estructura familiar en desbande.
De sus padres a su hija, pasando por un marido ajeno a esos pesares, un sobrino que habita la misma casa, el conflicto con una hermana ausente frente a los padecimientos de sus progenitores y hasta una gata en fuga, el personaje a cargo de la actriz y cantante padece los coletazos de una rutina opresiva.
Y Oreiro asume esa carga y otros pesares que se le agregan mientras la lluvia salpica el parabrisas y las ventanillas de su auto con una labor implacable a la que le pone todo el cuerpo y una gestualidad descarnada.
Pero más allá del probado talento de la protagonista, hay una lograda tarea de la dupla autoral debutante integrada por Maria Laura Berch-Laura Chiabrando para embarcarla en esa titánica tarea que opera como símbolo de las tantas veces invisibilizadas labores cotidianas que recaen en las mujeres.
En el caso de Berch llega a su ópera prima con el antecedentes de haber sido la directora de casting de La sociedad de la nieve, la exitosísima y laureada película financiada por Netflix, mientras que a su compañera Chiabrando le corresponde el mérito de un robusto guion urdido para esta historia capaz de combinar lo cotidiano con lo onírico.
LA NOCHE SIN MÍ
Dirección: María Laura Berch y Laura Chiabrando. Guion: Laura Chiabrando. Elenco: Natalia Oreiro, Pablo Cura, Matilde Creimer Chiabrando y Teo Inama Chiabrando. Fotografía: Diego Poleri. Edición: María Astrauskas. Dirección de arte: Alicia Vázquez. Sonido: Gaspar Scheuer. Música: Diego Vainer. Producción: Juan Pablo Miller. Origen: Argentina/2025., Duración: 68 minutos.
Reseña publicada originalmente en el Bafici 26.





