Es imposible predecir la reacción de los posibles espectadores de una película, pero en el caso de Gatillero, es casi seguro que los que tengan la oportunidad de verla van a estar al borde de la butaca, asistiendo a un thriller argentino tenso y por momentos insoportable, con un ex sicario que corre, decide, corre, mata, se esconde, corre, todo esto mientras va desentrañando la trampa en que lo metieron.
“El Galgo” Correa (Sergio Podeley) acaba de salir de la cárcel, fue un “gatillero” pero ahora prefiere ser un ladrón -la película empieza con un feroz asalto a un almacén-, pero en el comienzo de una noche que será interminable, se cruza con los integrantes de una banda que domina el barrio, que le encargan un trabajito menor: hacer una “pasada”, es decir, dispararle a la fachada de un negocio que no cumplió con la cuota de los narcos.
Enseguida al encargo se le suma otro, con las mismas características, pero que en realidad se trata de una trampa para dejar pegado a El Galgo al asesinato se “La Madrina” (Julieta Díaz), la verdadera mandamás del barrio.
Nada será lo que parece a primera vista y el vértigo del principio no hace más que subir minuto a minuto mientras el protagonista lucha en las calles del barrio (la película se rodó en la Isla Maciel), que se parece en mucho a una lúgubre ratonera.
Los tres elementos que generan un relato vertiginoso y en muchos casos excepcional para el cine argentino son principalmente el plano secuencia (sí, la película está filmada sin cortes como por qué no, El arca rusa de Alexander Sokurov o bueno, la serie Adolescencia, que parece que hay que ver sí o sí). Otro componente ineludible es el trabajo formidable de Sergio Podeley, que le imprime a “El Galgo” la desesperación y la determinación sobre un destino negro del que intuye que no va a poder zafar.
Y por último y más allá de la inclusión de una sufrida clase media acosada por el entorno que no funciona, el guion del director Cris Tapia Marchiori junto a Clara Ambrosoni, instala en el relato un verosímil de la violencia, de la asfixia de un territorio liberado de toda ley y las lealtades que duran nada junto a las traiciones que se suceden vertiginosamente.
GATILLERO
Guion y dirección: Cris Tapia Marchiori, Clara Ambrosoni. Elenco: Sergio Podeley, Julieta Díaz, Maite Lanata, Ramiro Blas, Mariano Torre, Matías Desiderio. Fotografía: Martín Sapia. Dirección de arte: Ana Cambre. Sonido: Emiliano Biaiñ, Marcos Zoppi. Música: Santiago Pedroncini. Origen: Argentina, 2025. Duración: 80 minutos.
Reseña publicada originalmente en el Bafici 26.





