En el comienzo de su documental, Tatiana Mazú González (El estado de las cosas, La internacional, Río Turbio y Caperucita Roja + entrevista) toma al espectador y lo mete en lo que parece una película sobre las fronteras entre la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, el trazado de la avenida General Paz como límite y a la vez circunvalación de lo que en alguna época se llamó Capital Federal. Esos orígenes, que hicieron de ese territorio un espacio en disputa hoy es atravesada diariamente por millones de personas. La cámara se distrae en el espacio de esa frontera y poco más de 10 minutos del comienzo del documental, se ve un cartel al costado de la avenida que advierte que allí fue la última vez que se supo del destino del joven Luciano Arruga.
Con paciencia, la película se mete en ese misterio que aún se mantiene sin resolver. La voz que habla del tema es la de la madre de Luciano, una mujer que no deja de preguntarle al Estado argentino sobre el paradero de su hijo Luciano, un adolescente como tantos otros del conurbano que fue perseguido por la fuerza policial, una fuerza que toma aún hoy a jóvenes para obligarlos a robar o a realizar actos delictivos para ellos.
Mientras las imágenes muestran ese campo de batalla cotidiano en que millones usan el transporte público par ir a sus ocupaciones, con vendedores ambulantes y una señora ofrece flores -como la vendedora de “Todos estos años de gente”, la canción de Spinetta y Paez-, y ese espacio opresivo y a la vez abierto donde la ciudad se entremezcla con ese primer cordón de la provincia, todo se confunde mientras se desarrolla el discurso furioso y tierno de Mónica Raquel Alegre, la madre de Luciano Arruga, que mantiene viva la memoria de ese adolescente que le proponía viajar para conocer el mar.
Y mientras la gente viaja a través de esa frontera porosa, los autos se atascan en un tránsito endiablado, cobra su real dimensión la voz de esa madre que continúa con el relato de ese adolescente que fue desaparecido en plena democracia por las fuerzas represivas de un estado que perenne, parece sostener una única política inalterable: la del gatillo fácil.
TODO DOCUMENTO DE CIVILIZACIÓN
Todo documento de civilización. Guion y dirección: Tatiana Mazú González. Fotografía y cámara: Francisco Bouzas. Edición: Manuel Embalse. Diseño de sonido: Julián Galay. Producción: Nacho Losada (productora Antes Muerto Cine). Origen: Argentina, 2024. Duración: 88 minutos.





