El tercer largometraje como directora de Luciana Piantanida después de Los ausentes y El olvido, la presenta como una autora dispuesta a la imaginación y el riesgo, atributos que plasma al seguir los pasos subterráneos de Marlene.

La mujer peruana notablemente encarnada por Celia Santos vive en la casa de una anciana a la que cuida y asiste, pero además de ese trabajo a Marlene la desvela la suerte de su compatriota Eli quien ha desaparecido y entonces cada noche surca los suburbios de la inmigración y de labores lindantes con la explotación.

En ese andar sombrío, Marlene se cruza con paisanas y paisanos en talleres textiles, bares nocturnos de dudosa reputación y trabajos de limpieza pero el relato no se detiene únicamente en esos apuntes miserables sino que despega –simbólica y literalmente- como ella misma consigue en algunos momentos, quizá fruto del sugestivo vínculo que la una con las palomas.

Pero no es solamente Marlene quien goza de esos dones sino que muchas y muchos de sus interlocutores en esa búsqueda persistente e infructuosa también encarnan poderes que asumen con una pasmosa naturalidad, tal vez porque no les permiten alterar sus módicas existencias.

Todas las fuerzas deviene así en un relato fantástico donde la ciencia ficción interviene un relato cotidiano, rutinario y de profundidades para ofrecer una novedosa y conjunción de elementos en atrapantes 70 minutos de cine.

TODAS LAS FUERZAS
Dirección y guion: Luciana Piantanida. Elenco: Celia Santos, Silvina Sabater, Andrea Garrote, Sandra Chavez Ordoñez, Sadhit Cruzado Crispin, Gabriela Trejo Farfan, Marina Espejo Choque, Victoria Choque Callata, Nieves Torres Colque, Fulvia Almirón Oviedo y Marcelo Estebecorena. Fotografía: Gustavo Schiaffino. Montaje: Lorena Moriconi. Música: Karin Zielinski. Argentina-Perú/2025. Duración: 70 minutos.

Reseña publicada originalmente en el Bafici 26.

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