Una verdadera sorpresa es esta delicada y sutil historia de inmigrantes, de gente sola que deambula por distintos territorios atravesando fronteras para encontrar un lugar donde poder ser ellos mismos.
La historia arranca con una mujer de nombre Milena, que arma un equipaje y abandona un departamento en Madrid. Se sube a un micro y solo la vemos que está triste y que no tiene ganas de hablar. Lo que sigue no es la historia de Milena sino la de Fernando (Manolo Solo), su pareja que vuelve al departamento y se encuentra que Milena se ha ido sin las llaves ni el celular.
Pasan los días sin que Fernando encuentre explicación hasta que la policía le dice que Milena se fue a Serbia, a su lugar de origen. Fernando es profesor de geografía y sigue concurriendo a su trabajo hasta que un día se va al mar. Fuera de temporada se instala en un hotel donde hay pocos turistas y se hace compinche de un hombre un poco mayor que él, que está pasando unos días allí antes de ir a trabajar a Portugal donde lo han aceptado como jardinero de una enorme quinta. Las circunstancias hacen que Fernando ocupe el lugar de Manuel y se instale como jardinero. Deja atrás su vida de Madrid, su nombre real y se pone a trabajar para Emma (María de Medeiros) y ahí se queda viendo con la dueña y su cocinera Rita, que cuando llega Manuel está embarazada, pero en pocos minutos y elipsis mediante vemos que han pasado años y el hijo de Rita ya está por empezar el colegio.
La película sigue adelante y los protagonistas van amoldando sus vidas, aunque Manuel no es locuaz precisamente. Un giro inesperado lo hace volver a Madrid y cuando esto sucede, la relación con Emma ya es de mucha confianza, y el falso Manuel es un verdadero personaje de la zona de la quinta.
Manuel vuelve por un momento a ser Fernando y en ese regreso a Madrid se entera de cosas de Milena.
Una quinta portuguesa es una película literaria en más de un sentido, aunque no esté basada en ninguna novela. Todos los personajes parecen huir de algo o cruzar fronteras por razones forzosas. Todo el elenco se luce llevando adelante una trama llena de sutilezas. Una película que seguramente será gran protagonista de esta edición del Bafici.
“UNA QUINTA PORTUGUESA” – Competencia Oficial Internacional
De Avelina Prat (España-Portugal, 2025. 114 minutos)
Podrá verse el 2 a las 19.00 en Cine Teatro Alvear; el 4 a las 15.45 en Cinépolis; y el 6 a las 16.50 también en Cinépolis.





